11/05/2026
Durante años hemos advertido sobre el peligro de los vehículos motorizados en la playa durante la temporada de anidación de tortugas marinas. Pero no solo ellas están en riesgo: también niños, familias y cualquier persona que disfruta y descansa en este ecosistema costero.
Lo que para algunos son solo unos momentos de diversión, puede convertirse en una tragedia para la vida silvestre y para las personas. Las playas no son pistas de carreras; son hogar, refugio y espacio de vida.
Niños, mujeres, adultos mayores y visitantes merecen disfrutar del mar con seguridad, sin exponerse al peligro constante de motos y vehículos circulando sobre la arena.
Es lamentable que esta situación siga ocurriendo pese a las advertencias y al daño que provoca.