23/11/2025
Un Raro Sistema Estelar Ofrece Información Sobre los Orígenes del Polvo de Carbono en la Galaxia.
Una nueva imagen detallada del Telescopio Espacial James Webb (JWST), ha revelado el retrato más preciso hasta la fecha, de un sistema cósmico excepcional: un par de estrellas masivas moribundas, conocidas como estrellas Wolf-Rayet, que orbitan estrechamente una alrededor de la otra. El sistema llamado Apep, fue fotografiado por primera vez en 2016 por el 'Very Large Telescope'. La nueva imagen del JWST se amplía para capturar las ondas esféricas concéntricas de polvo que emanan del sistema estelar, lo que ofrece información sobre los orígenes primordiales de los componentes básicos del carbono.
Los hallazgos se describen en un artículo publicado en el Astrophysical Journal el 19 de noviembre.
Nuestra galaxia contiene cientos de miles de millones de estrellas, de las cuales solo unas 1.000 son estrellas Wolf-Rayet. Estas son más de 20 veces más masivas que nuestro Sol, y se encuentran en una etapa mucho más avanzada del ciclo de vida estelar. Son extremadamente brillantes y, por lo tanto, fáciles de detectar con telescopios, pero dado que representan solo una fase efímera de la vida de las estrellas más masivas, también son raras.
"De los cientos de miles de millones de estrellas de la Vía Láctea, Apep es el único sistema que conocemos con esta configuración. Una estrella Wolf-Rayet es bastante rara, pero en Apep hay dos estrellas de este tipo orbitando juntas en un sistema binario".
A medida que las dos estrellas Wolf-Rayet orbitan entre sí, emiten violentamente partículas en forma de 'vientos estelares'. Si bien nuestro Sol también emite viento estelar, el viento del sistema Apep es mil millones de veces más potente que el de nuestro Sol.
Cuando los vientos de las dos estrellas colisionan, las partículas pueden agruparse y formar polvo. En particular, el polvo del sistema Apep es rico en carbono amorfo, ya que el hidrógeno, abundante en las estrellas típicas, se disipó en etapas anteriores de su evolución. Gracias a la presencia de este carbono, que retiene el calor, las capas de polvo se mantienen lo suficientemente calientes, como para ser fotografiadas en luz infrarroja. El Instrumento de Infrarrojo Medio (MIRI) del JWST, logró obtener imágenes detalladas de los patrones concéntricos de las capas, que se extienden en espiral desde las estrellas con una regularidad casi constante, generando un registro fósil cósmico, de cómo los vientos estelares han interactuado entre sí a lo largo de los siglos.
Las capas de polvo se extienden al menos decenas de billones de kilómetros desde sus estrellas y aportan una cantidad significativa de carbono a la galaxia, como si las estrellas estuvieran fertilizando la Vía Láctea con los componentes básicos.
La regularidad de las capas de polvo no es el único aspecto destacable de la nueva imagen. La imagen detallada del JWST también muestra que una tercera estrella, una supergigante de tipo O, parece estar excavando un agujero en la capa de polvo, posiblemente con su propio viento estelar.
Los investigadores siguen trabajando para determinar la distancia exacta del sistema a la Tierra, que actualmente se estima en 15.000 años luz. Conocer esta distancia permitiría a los científicos medir con mayor precisión la velocidad de expansión del polvo y confirmar si la intensidad de los vientos varía según la dirección, una pista que podría revelar si Apep es un precursor de los estallidos de rayos gamma, algunos de los eventos más energéticos del universo.