08/06/2026
Cuando llega visita al refugio, antes de cruzar la puerta les doy la bienvenida primero y les cuento lo que hay detrás de ese portón, hay más de 50 perros sueltos por cada área, estos son sociables con las personas y entre ellos, cada área es una manada que no debe colarse ningún perro a otra área.
Para entrar a cada área hay un filtro, doble puerta un espacio para poder esperar a cerrar la primera puerta y poder abrir la segunda y poder entrar a los patios, sin esta indicación nadie puede cruzar de un lado para otro.
Otra igual de importante, no niños menores de 7 años, si alguno llega a entrar es bajo la responsabilidad de los padres ( muchos los cargan en hombros) por que esta indicación? Por que un niño queda a la altura del perro, el perro puede reaccionar ya sea para jugar, pararse encima y esto lo puede lastimar y el grito o llanto puede alterar a algún perro ( son animales, así yo diga que son sociables).
Pueden andar con libertad en los patios con los perros, no abrir puertas de jaula que están cerradas ( por algo están cerradas, puede haber un perro que no es sociable).
Y si llegara a ver una pelea entre los perros, se les indica que se retiren de ese lugar, que pasen al área de bodega, nosotros estamos preparados y listos para separlos si esto llegará a suceder en cuestión de segundos ( no se te olvide que son animales).
En adultos a la hora de entrar causa diferentes reacciones ver tanto perro juntos y los perros siempre van y se paran en dos patas buscando un apapacho o jugar, los llenarán de pelos, de lodo, incluso les brincaran a la altura de la cara.
Después de estas indicaciones previas, se les da el acceso.
A lo largo de todos estos años con refugio a una escuela ( más de 30 alumnos) le toco presenciar una pelea entre los perros ( alguien abrió una puerta y se colo un perro que no tenía que estar afuera) impresiona, claro que sí, pero no llega a mayores.
A otra persona la mordió un perro, es de los que no son sociables y por error humano sucedió el accidente, ofrecimos atención médica, la persona no aceptó, solo nos pidieron la cartilla del perro, se le entregó foto de esta para los fines que a la persona conviniera.
Entonces todos los que tenemos perros es nuestra responsabilidad avisar, permitir o no permitir tocar a los perros, nosotros conocemos a nuestros perros, si vez que hay tensión lo más congruente es retirarnos con el perro.
A muchos nos gusta tocarlos.
Educar y concientizar es nuestra responsabilidad.
Tener un perro es una gran responsabilidad y compromiso y más si lo traerás en lugares públicos.
Kaylo y Otto son mis acompañante a eventos públicos, salen sin bozal, se que son perros estables, pero también sé que en algún momento puedan detonar, nunca se nos olvide que son animales.
Padres, ni aunque les digan que si los pueden tocar, por favor no lo hagan, tenemos que cuidar a nuestros niños.