15/04/2026
Grabación de la Reunión de Articulación.
En México, estamos tejiendo una ruta colectiva hacia la construcción de una verdadera consciencia sobre el sistema de cuidados, entendiendo que este no solo sostiene la vida cotidiana, sino que también refleja las profundas desigualdades estructurales que aún persisten en nuestra sociedad.
Desde nuestras distintas asociaciones, movimientos y espacios de incidencia, reconocemos que el camino por recorrer es amplio. Sin embargo, también sabemos que las alianzas que hemos construido representan una base sólida para impulsar cambios reales. Son precisamente estas colaboraciones, junto con las acciones cotidianas —pequeñas pero significativas— las que tienen el potencial de transformar realidades y revertir los hallazgos preocupantes señalados en informes internacionales.
En este proceso, es fundamental reconocer a las personas con discapacidad como sujetas de derechos, en plena concordancia con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la cual establece la obligación de los Estados de garantizar su participación plena y efectiva en todos los ámbitos de la vida. Asimismo, resulta imprescindible comprender la discapacidad desde una perspectiva de familia, reconociendo que los cuidados impactan de manera directa en los entornos familiares y comunitarios, y que requieren ser acompañados con políticas públicas integrales, corresponsables y con enfoque de derechos humanos.
Nuestro compromiso es claro: colocar en el centro las voces, experiencias y necesidades de quienes históricamente han sido invisibilizadas dentro del sistema de cuidados, incluyendo de manera prioritaria a las personas con discapacidad y sus familias. Apostamos por una agenda que no solo visibilice, sino que también incida de manera efectiva en la construcción de políticas públicas incluyentes, sensibles y sostenibles, donde todas las personas sean escuchadas y tomadas en cuenta.
Creemos firmemente que el cambio es posible cuando se construye desde lo colectivo, con perspectiva de derechos y con una visión de largo plazo. Hoy, más que nunca, es momento de articular esfuerzos, fortalecer redes y avanzar con determinación hacia un sistema de cuidados más justo, equitativo y humano.
Porque al reconocer, valorar y transformar el cuidado, estamos también construyendo un mejor país para todas y todos.