17/11/2022
Se unen asociaciones “Manos que Protegen”
y “Un Nuevo Sueño” en lucha contra adicciones
Chetumal, 13 de noviembre.- Más de 30 jóvenes dispuestos a superar sus problemas de adicciones son auxiliados por dos asociaciones civiles impulsadas por empresarios altruistas de Chetumal, quienes les ofrecen por una cuota simbólica albergue, alimentos y tratamiento integral, señalaron Ángeles Campos Alcocer, presidenta de “Manos que Protegen” y Miguel Ángel Pérez, representante del centro de rehabilitación “Un Nuevo Sueño a la Realidad”.
“Manos que Protegen” y “Un Nuevo Sueño a la Realidad” son dos asociaciones civiles que, tras los problemas de la pandemia, decidieron sumar esfuerzos para apoyar a jóvenes dispuestos a superar “las adicciones, una patología con múltiples causas, desde el entorno social hasta la vulnerabilidad genética, que está catalogada como una enfermedad similar a trastornos neurológicos o psiquiátricos como Alzheimer esquizofrenia y equiparada a otras enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión arterial, asma o cáncer.
“Manos que Protegen” es una asociación civil chetumaleña, que se ubica en Milán 348, entre Laguna de Bacalar y Isla Cancún.constituida hace 12 años por la señora Yolanda Alcocer, una dama cristiana que observó las necesidades de gente humilde de comunidades rurales quienes al llegar a los hospitales de la ciudad capital a visitar a sus familiares no encontraban dónde refugiarse.
Aunque en un principio, “nos dedicamos a apoyar a estas personas, con un techo, una cama, un plato de comida caliente, con la pandemia nos vimos obligados a cerrar y a pausar estos apoyos, hasta que en fechas recientes decidimos sumar esfuerzos con la asociación “Un Nuevo Sueño a la Realidad”, para apoyar a jóvenes con estas enfermedades adictivas”, comenta Ángeles Campos Alcocer, hija de la fundadora.
Miguel Ángel Pérez, representante del centro de rehabilitación “Un Nuevo Sueño a la Realidad”, señaló que “en el albergue les ofrecemos en un marco de privacidad, terapias familiares, de grupo e individuales, talleres para que encaucen sus habilidades, pláticas sobre desarrollo humano y respetando sus creencias, terapias espirituales con el objetivo de que reencuentren el sentido de vida.
“También tienen oportunidad de participar en grupos de acondicionamiento físico, enfatizando el respeto, la disciplina y la lealtad como valores que les permitan ser partícipes de la sociedad.”
Por su parte, Ángeles Campos Alcocer, comentó que “es importante que la sociedad conozca lo que hacemos porque “necesitamos todo el apoyo posible de las empresas y del gobierno para continuar con esta labor; necesitamos alimentos, ropa y grupos de apoyo.”