13/12/2023
Me ahogue en un vaso de Agua. Pero un día desperté
No sé cómo sucedió, pero me ahogué en un vaso de agua.Todo sucedió tan lentamente que un día se desbordó todo muy rápido, y aunque mi mente lo razonaba perfectamente, a mi corazón le costaba asimilar que todo se me estaba yendo de las manos y que por más que quisiera tener todo bajo control sosteniendo con fuerzas todo, el agua es agua, se escurre, se escapa, sigue su curso como todo en la madre naturaleza.
No sé cómo sucedió, pero un día me di cuenta de que tenía apilada un montón de tristeza en el armario del cuarto y que estaba lleno de humedad, corría agua por las paredes, por el piso, también en la almohada por las noches... y yo sin saber nadar, me ahogué. Me dejé hundir y permití que la tristeza se me metiera en los pulmones exiliando al oxígeno y la felicidad. Me perdí. Me confundí con otros vasos, con otras copas, con otras bebidas que se veían más interesantes que la mía y me olvidé de mí.
Pero un día desperté, tomé impulso y comencé a reconocerme, incluso en la profundidad donde creía que ya estaba todo perdido. Recordé cuánto amaba el agua y que si bien me había ahogado en mis problemas, había sido necesario para confirmarme a mí misma de que, era mi vaso y era mí agua, y que nadie más que yo sabría cómo salir adelante. Disfruté de estar ahí, aprecié el momento, amé cada detalle y me prometí ya nunca más volver a quejarme de mí misma, porque todo en esta vida siempre es aprendizaje. Aún no aprendo a nadar, pero ya sé flotar.
Jessica Gonzalez ✨