08/11/2025
Con dolor e indignación alzamos la voz por lo ocurrido en el Centro de Bienestar Animal de Benito Juárez (Cancún). No fue un “desacierto” administrativo: fue una falta ética gravísima que arrebató vidas que debían ser protegidas. La confianza pública se sostiene en compasión, responsabilidad y transparencia; cuando eso falla, toda la comunidad pierde.
Ayer, el Ayuntamiento anunció a un nuevo titular de despacho —arropado por una asociación civil, pero las soluciones rápidas, no son el camino correcto si no se toma en consideración a una mayor pluralidad de voces. Así, no. Este gesto se acerca peligrosamente a lo simulatorio cuando no se abren caminos reales de diálogo con todas las asociaciones; cuando solo se convoca a un par; cuando se ignora el descontento legítimo de las que se quedan fuera del proceso participativo, de la gobernanza. Las demás ACs están molestas y el nombramiento, aunque necesario para continuar con el proceso, no es suficiente.
Exigimos acciones que devuelvan la dignidad institucional: auditoría independiente, información pública verificable, un plan urgente de atención y prevención, participación ciudadana sin exclusiones y una mesa de diálogo abierta con todas las ACs.
Y exigimos Justicia: procedimientos inmediatos (administrativos y, en su caso, penales), resguardo de evidencia, suspensión precautoria mientras se investiga, plazos firmes y sanciones proporcionales, con debido proceso y resoluciones públicas.
Cancún merece autoridades que cuiden la vida y que rindan cuentas con hechos, no con anuncios. Estamos listas y listos para colaborar, pero la confianza se reconstruye con acciones verificables. Nunca más.
.