29/06/2026
Hoy Calimaya está de manteles largos, es la fiesta patronal y aquí les dejo interesantes datos que todo buen calimayense debe conocer.
"La Pelea de los Santos"
Fue un 4 de noviembre de 1560 que dos pueblos originarios fueron congregados San Pablo Calimaya y San Pedro Tepemaxalco; por ordenes virreinales se obligo a los calimayenses y tepemaxalcas vivir juntos, antes de esto cada uno tenia su santo, su templo, sus costumbres y sus propias tradiciones.
En los archivos parroquiales permanece la memoria escrita de aquel 4 de noviembre, describiendo el numero de personas y armas con las que se libraron aquellas batallas para derribar los dos templos, a partir de ese día nacería una nueva república y llevaría por nombre Tepenamiloyan.
Trabajo les costo a los franciscanos el crear esa unión, se mando bajar un tronco muy grueso del volcán para tallar de un lado a San Pedro y del otro a San Pablo pero no fue suficiente, se tuvo que mandar colocar la orca, para que entendieran que tenían que vivir en unión. “Lo que de día construían de noche lo quemaban y regresaban a sus antiguos aposentos” Margarita Loera.
Años después, ya no se recuerda la fecha, un sacerdote cansado de tantos conflictos que los dos pueblos tenían en torno a los dos santos que se mantenían en una sola pieza mando a serrucharlos por la mitad, desde aquel dia y hasta la fecha se encuentran cada uno en su nicho; de ahí la historia de cuando LOS SANTOS SE PELEARON.
Como buenos debemos conocer la interesante historia de cuando los santos se pelearon; Margarita Loera nos dice que en estos dos santos se encierra la historia de nuestro municipio y de varios más que hoy conforman varios de los Municipios del Valle de , la piedra de la cual les platicábamos el día de ayer era utilizada como lindero para dividir a los dos pueblos, siglos después las batallas no pararon pues siguió esta lucha de identidad y de propiedad que dividía al pueblo en dos, los de un extremo no se llevaban con el otro y así hasta la fecha indirectamente sigue esta disputa pues en cada celebración de fiestas patronales, una no se tiene que quedar atrás de la otra.
¡Felices fiestas !