01/05/2026
El Día Internacional del Trabajador recuerda que los derechos laborales no fueron un punto de partida, sino el resultado de conflicto, negociación y cambio de reglas.
En ese proceso, las mujeres siempre han trabajado. La diferencia ha estado en las condiciones, el reconocimiento y el acceso a derechos.
Hoy el debate ya no es la participación. Es cómo se organiza el trabajo, quién asume los costes y quién toma las decisiones.
La desigualdad no siempre es visible. Se reproduce en prácticas cotidianas que parecen neutras, pero no lo son.
Si queremos avanzar, la conversación no puede quedarse en el compromiso. Tiene que centrarse en revisar cómo se diseñan y se implementan las reglas del trabajo.