28/07/2026
El reciente as*****to de un padre a manos de su propia hija menor de edad, ocurrido en Las Guáranas, provincia Duarte, ha estremecido a la República Dominicana. A pocos días otro feminicidio-suicidio Más allá del impacto de estos hecho, el caso nos obliga a detenernos y preguntarnos: ¿qué está pasando con nuestra sociedad?
No estamos frente a un hecho aislado. En los últimos meses, la violencia familiar, los feminicidios, los homicidios, los conflictos entre jóvenes y la pérdida del respeto por la vida se han convertido en noticias recurrentes. Cada tragedia refleja una crisis que va mucho más allá de un expediente judicial.
Estamos viendo las consecuencias de una sociedad donde los valores se debilitan, la comunicación en los hogares desaparece, la salud mental continúa siendo ignorada y la intolerancia gana terreno. El resultado es una generación que, en muchos casos, crece sin las herramientas emocionales necesarias para enfrentar los conflictos.
No basta con señalar culpables. La responsabilidad es compartida entre la familia, la escuela, las instituciones, las autoridades y todos los actores sociales. Recuperar el respeto, la educación en valores y la empatía debe convertirse en una prioridad nacional.
El crimen de Las Guáranas no puede quedar solo como una noticia más. Debe convertirse en un llamado de atención para reflexionar sobre el país que estamos construyendo y el futuro que estamos dejando a nuestros hijos.
Porque cuando la violencia entra al hogar y destruye a la propia familia, la pregunta deja de ser quién falló. La verdadera pregunta es: ¿qué está pasando como sociedad en República Dominicana?