08/06/2026
En 1984, el bar mitzvá de Salim Hasbani se celebró en la Sinagoga Faranj (Franca) en Damasco, Siria. Después, en su hogar, organizaron una gran fiesta para que la comunidad celebrara unida: solo cuatro mil judíos vivían en Siria en aquel entonces, y más de trescientos asistieron al bar mitzvá y a su celebración. Menos de un año después, la familia Hasbani al completo escaparía de Siria, dejando atrás su hogar, sus vidas y al resto de su comunidad.
Apenas ocho años más tarde, en 1992 —tras años de incansables campañas para ser liberados y alcanzar la libertad—, al resto de la comunidad judía siria se le concedió finalmente el permiso para abandonar el país para siempre.
Este video es un recordatorio de que ellos existieron, y de que sus hogares fueron una vez lugares vibrantes, llenos de comunidad, música y risas.