19/06/2026
La vaca roja y la roca 🪨
La lectura semanal - Jukat comienza con el precepto de la vaca roja, una ley que incluso el rey Salomón confesó no haber logrado comprender plenamente.
La Torá la llama juká: una enseñanza que nos recuerda que no todo puede ser explicado por la lógica humana.
Vivimos en una época que busca entenderlo todo. Sin embargo, la vaca roja nos enseña que si pudiéramos comprender completamente a Dios y medirlo con nuestra razón, entonces no sería Dios, sino una creación de nuestra propia mente. Como señaló Immanuel Kant, la razón tiene límites; y como observó Albert Einstein, el misterio es una de las fuentes más profundas del conocimiento y del asombro.
Quizás por eso, poco después, encontramos el episodio de Moshé y la roca. Dios le ordena hablarle a la roca, pero Moshé la golpea.
La lección es profunda: cuando alguien parece una roca, duro, cerrado o terco, nuestra primera reacción suele ser imponer, gritar o presionar. Sin embargo, Dios nos enseña que antes de golpear, hay que hablar.
La conexión entre ambos relatos es clara: frente a Dios debemos tener humildad, porque no todo lo entendemos; y frente a las personas debemos tener diálogo, porque no todo se resuelve con fuerza.
No todo misterio debe ser explicado, y no toda roca debe ser golpeada.
Uno no entiende a su esposa y no siempre puede explicar a su persona y ya quiere entender a Dios.
A veces, la fe requiere humildad y las relaciones humanas requieren palabras.
Ahí comienza la verdadera transformación.