20/08/2026
En muchas comunidades es habitual que algunos perros salgan de las viviendas y permanezcan en aceras o calles sin supervisión. Aunque sus responsables aseguren que son tranquilos o que conocen a todos los vecinos, otras personas pueden vivir una experiencia diferente.
Niños, adultos mayores, ciclistas, motociclistas, peatones y otras mascotas pueden sentirse amenazados o verse expuestos a situaciones de riesgo cuando un animal permanece libre en espacios de circulación común.
La tenencia responsable no consiste únicamente en alimentar y cuidar al animal dentro del hogar. También implica prevenir que pueda afectar a terceros, mantener condiciones adecuadas de control y considerar las reglas sanitarias y municipales aplicables.
No todo perro que se encuentra momentáneamente fuera de una vivienda representa automáticamente un peligro. Sin embargo, confiar solamente en que “nunca ha mordido a nadie” no sustituye las medidas de prevención.
Cuidar responsablemente a una mascota también significa cuidar la convivencia con quienes comparten la comunidad.