29/08/2026
Gracias a cada mujer que ha decidido estar presente para otra mujer.
Durante estos tres años, sus visitas, conversaciones y gestos de cariño han sido un recordatorio de que ninguna mamá debería atravesar sola los momentos más difíciles de su vida.
Gracias por dedicar tiempo, escucha y compañía a quienes más lo necesitan. Gracias por extender una mano, compartir una palabra de aliento y caminar junto a tantas mamás y abuelas cuidadoras.
Dios ha usado sus manos, sus palabras y su disposición para llevar esperanza, consuelo y fortaleza en momentos de profunda incertidumbre.
✨ Cada visita deja una huella. Cada gesto cuenta.