15/07/2026
Hay semanas en las que un equipo llega para servir. Y hay otras en las que Dios escribe una historia de familia. 🤍
Así comenzó nuestra temporada de verano junto a Crown College, Stony Point Church y varios participantes que llegaron desde Minnesota y Michigan. Durante dos semanas, 12 personas dijeron “sí” a lo que Dios tenía preparado para ellas en Guatemala.
Al principio eran un grupo de personalidades tranquilas, incluso tímidas. Pero, poco a poco, vimos cómo Dios hizo algo hermoso entre ellas. Lo que comenzó con desconocidos terminó con una familia unida, animándose, sirviendo y caminando juntos.
Su curiosidad por conocer la cultura los llevó a escuchar más, hacer preguntas, compartir largas conversaciones y disfrutar profundamente de las personas que conocieron en cada comunidad. No solo vinieron a servir; vinieron con el deseo de aprender, y eso hizo toda la diferencia.
Dios también obró de maneras muy personales. Una de las integrantes llegó con preguntas y dudas en su corazón, y durante estas dos semanas pudo ver Su fidelidad de una forma nueva. En otros, Dios encendió una pasión renovada por seguir sirviendo dondequiera que Él los llame.
Y, como suele pasar cuando Dios une corazones, las despedidas estuvieron llenas de lágrimas. Las familias anfitrionas dejaron de ser anfitrionas para convertirse en familia, y decir “hasta luego” fue mucho más difícil de lo que cualquiera imaginaba.
Al mirar atrás, recordamos una verdad sencilla: el ministerio nunca se trata solamente de lo que hacemos. Se trata de las personas que Dios pone en nuestro camino y de cómo Él transforma a todos los que estamos dispuestos a decirle “sí”.
Gracias por caminar con nosotros, por amar a nuestras comunidades y por recordarnos que el Reino de Dios también se construye alrededor de una mesa, en una conversación, en un abrazo… y hasta en las lágrimas de una despedida.
Este fue solo el comienzo del verano. Y si algo nos dejó claro esta primera semana, es que Dios siempre hace mucho más de lo que podemos planear. 🤍🌿