20/09/2026
El Señor es justo en sus juicios, guarda la misericordia, perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, pero de ningún modo tendrá por inocente al malvado (Ex. 34:7 BSO).
En cuanto a esto, vemos que mucho pueblo de Dios ha sido rebelde, pero a pesar de ello, aún hay esperanza (Ro. 5:19 LBLA). En primer lugar, vemos que la rebeldía comienza cuando dejamos de reconocer quién es Dios y quiénes somos delante de Él (Ro. 1:18-25 LBLA; Is. 1:2 LBLA). Un ejemplo de rebeldía es Absalón, pues aunque le mostraron misericordia, su corazón se llenó de rebeldía y conspiró contra David (2 Sa. 15:6 LBLA). Otro ejemplo es Coré, pues manipuló al pueblo de Israel y desafió la autoridad puesta por Dios (Nm. 16:3 LBLA), sin embargo, vemos que los hijos de Coré, a pesar de la rebelión de su padre, alcanzaron la misericordia de Dios y fueron redimidos (Nm. 26:11 LBLA).
Es momento de que reconozcamos nuestras rebeliones y le roguemos al Señor que nos purifique (Sal. 51:3-7 RV1960), es el tiempo para que los rebeldes recuperen la sensatez de los rectos (Lc. 1:17 BTIH).