27/09/2025
Queridos Scouters de Caminantes de Guatemala:
En el Movimiento Scout, el cambio no es un obstáculo, es una oportunidad. Es como el amanecer en la montaña: cada día la luz revela un paisaje distinto, y nuestra tarea como adultos es estar preparados para guiar sin frenar, acompañar sin sustituir, inspirar sin imponer.
Ustedes son quienes caminan junto a los jóvenes en un momento crucial de su vida. En la etapa de Caminantes, el carácter se forja y las decisiones pesan. Por eso su presencia es vital: no solo para enseñar técnicas o coordinar actividades, sino para modelar valores. La honestidad, la lealtad, el servicio, la solidaridad, el respeto, la alegría, el amor por la naturaleza y la fe deben verse primero en ustedes, para que ellos puedan verlas después en su propia vida.
En una ocasión, durante una expedición, un grupo de Caminantes debía planificar y liderar su propia ruta de travesía. El Scouter que los acompañaba resistió la tentación de darles todas las respuestas. Solo hizo preguntas, marcó límites de seguridad y estuvo atento en silencio. Los jóvenes se equivocaron, corrigieron, y al final llegaron a su destino orgulloso de haberlo logrado por sí mismos. Esa tarde, el aprendizaje fue doble: los Caminantes descubrieron su capacidad y el Scouter comprobó la fuerza de guiar con confianza, no con control.
Ese es el corazón de su misión: ser luz, pero no sombra; ser faro, pero no cadena. Están para que los Caminantes marquen su camino, y ustedes sean el punto de referencia que les ayuda a orientarse cuando dudan.
Cada reunión, cada actividad, cada conversación con un joven es una oportunidad para sembrar esperanza, criterio y servicio. Cuando actúan juntos, como hermandad adulta, multiplican ese impacto en cada comunidad.
Queridos Scouters de Caminantes, abracen el cambio con convicción y con alegría. Cada día es una nueva oportunidad para educar, acompañar y formar. Sean firmes en los principios, flexibles en los métodos y generosos en el servicio. Así, Guatemala y el mundo verán en ustedes no solo dirigentes, sino constructores de líderes jóvenes con carácter y corazón.
Siempre adelante, con espíritu alegre y unido como una gran familia Scout adulta.