29/05/2026
𝗘𝗹 𝗲𝗰𝗼 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗻𝘇𝗼́𝘀: 𝟰𝟴 𝗮𝗻̃𝗼𝘀 𝗲𝘅𝗶𝗴𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮 𝘆 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗰𝘂𝗲𝗿𝗱𝗼 𝗮𝗴𝗿𝗮𝗿𝗶𝗼
En mayo de 1978, la organización campesina —impulsada por figuras clave como Adelina Caal Maquín, más conocida como Mamá Maquín, una mujer comprometida con la lucha por la tierra— articuló un movimiento para el reconocimiento de la propiedad del pueblo maya q’eqchi’ en el valle del Polochic.
Estas demandas cobraron fuerza en la mayoría de la población; sin embargo, el fortalecimiento de la organización indígena resultó incómodo para los terratenientes de la zona. Ante esto, se reunieron en una finca, donde establecieron el modus operandi para destruir el tejido comunitario.
El 27 de mayo, siguiendo el plan trazado, unidades militares —aparentemente provenientes de Zacapa— llegaron al municipio e iniciaron la captura de líderes campesinos con el fin de descabezar el movimiento. Tras el secuestro de varios dirigentes, los soldados tomaron el control del acceso principal a la municipalidad y se posicionaron en la terraza del edificio edil.
El 29 de mayo, decenas de mujeres y hombres q'eqchi'es se congregaron en el municipio de Panzós, Alta Verapaz. En la plaza, frente a la municipalidad, los campesinos exigían la restitución de las tierras que les habían sido usurpadas. El Ejército respondió disparando contra hombres, mujeres y niños. Ese día, más de cien campesinos fueron asesinados en el lugar, entre ellos Mamá Maquín, quien perdió la vida en el acto; otros, en su intento de huida, perecieron ahogados en el río o sucumbieron posteriormente ante la gravedad de sus heridas.
A 48 años de esta vil masacre, exigimos justicia y el cumplimiento del acuerdo agrario, con el fin de honrar la memoria y hacer realidad las demandas de las víctimas de Panzós.
𝗙𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲: Relatos del Conflicto Armado: La Masacre de Panzós (CAFCA, 2006); ensayo Mamá Maquín y la masacre de Panzós (1978): visibilizando y reivindicando liderazgos desde lo subalterno (Néstor Véliz Catalán); estudio Los desalojos en el Valle del Polochic: una mirada a la problemática agraria y a la defensa de los derechos humanos de las comunidades q’eqchi’es.