13/06/2026
KABLAJUJ IQ’ (12 ENERGÍA DEL VIENTO – sábado, 13 de junio de 2026)
"Que el viento nos devuelva la voz
de nuestros abuelas y abuelos,
para que no olvidemos
el camino que conduce a la vida buena."
El nawal Iq’ es la energía del aire, del viento, que permite la combustión, provoca movimiento, transporta el sonido y la palabra… El aire es uno de los 4 componentes que dieron origen a la vida, junto al fuego, el agua y la tierra. El aire es indispensable para nutrir la vida; no nos puede faltar. Sin aire, en pocos minutos morimos.
El viento siempre vuelve trayéndonos las memorias de nuestras y nuestros ancestros. En medio del ruido y el peligro, en el viento hay mensajes claros para quien sabe escuchar. El viento se asocia también con purificación.
Pero como toda dualidad, así como el aire edifica, también destruye. Iq’ es la energía de los vendavales, tempestades y remolinos que arrasan y devastan.
Su animal es el tz’unun (colibrí), de movimientos rápidos, que se asocia con energía, fuerza, velocidad, vitalidad, alegría, sexualidad/fertilidad y conexión espiritual. Los colibrís son conocidos por su capacidad de volar en todas direcciones, con un vuelo sutil y creador, lo que simboliza la versatilidad y la adaptabilidad, conectando pasado, presente y futuro. Los colibrís son además mensajeros entre los que estamos en esta dimensión y quienes han partido a otra dimensión.
En su dualidad, el Iq’ es representado por el por el gavilán, pues puede ser viento violento y fuerte, devastador, que irrumpe, corta, remueve lo estancado para eliminar lo que daña y el orden natural. Como gavilán, el viento sacude, advierte y obliga a cambiar de rumbo.
12 representa dualidad y equilibrio. Se escribe con 2 barras y 2 puntos. Está asociado con las energías y la armonía en el Universo. Antecede al cierre de un proceso, de un ciclo completo y el comienzo de uno nuevo.
Gracias aire por darnos vida. Que el aire nos acaricie y nos refresque suavemente en estos días. Gracias vientos que remueven los lastres para permitir que florezcan las plantas.
Que el aire mueva nuestras cuerdas bucales para que nuestra voz siga denunciando la injusticia y demandando nuestros derechos. Que la voz de los pueblos indígenas, las mujeres, las juventudes y todas las personas y pueblos marginalizados se sigan levantando con claridad. Somos pueblos con memoria y que no nos resignamos; cuando el tiempo lo exige, el viento vuelve a tomar fuerza y recuerda que la dignidad no se negocia.
La palabra es para decir verdad y no proclamar mentiras. Se debe honrar lo proclamado y haya coherencia. Que no se impongan las sombras ni los amarres, sino la responsabilidad con el pueblo y con la justicia. Que el viento sea firme para barrer lo que no tiene corazón y generoso para avivar las luchas dignas. Que su aliento despeje el camino y permita que florezca, por fin, la democracia.