19/09/2026
Consagración de los bienes materiales a la Santísima Virgen María
Esta oración es utilizada por muchos fieles como una oración privada de consagración. No consta como una fórmula litúrgica oficial de la Iglesia, sino como una devoción mariana inspirada en la espiritualidad de la consagración total.
Esta oración es particularmente útil para pedir a Dios la liberación de diversas formas de opresión espiritual.
Yo, (nombre), pecador infiel, renuevo y confirmo en Tus manos las promesas de mi Bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a todas sus seducciones y a todas sus obras; y me entrego totalmente a Jesucristo, Sabiduría Encarnada, para llevar mi cruz detrás de Él todos los días de mi vida y serle más fiel de lo que jamás lo he sido.
Ante toda la corte celestial, hoy te elijo a Ti, María, como mi Madre y Señora. Consciente de que, por la ley natural establecida por el Autor Divino, he recibido derechos sobre todos los bienes que me pertenecen exteriormente, como tu esclavo de amor te entrego y consagro todo cuanto me pertenece: pasado, presente y futuro.
Pongo en tus manos, Madre Celestial, todos los derechos sobre mis bienes: mi salud, mis finanzas, mis relaciones, las cosas que poseo, mi propiedad, mi trabajo y todo éxito terreno (añade aquí cualquier otro bien por el que desees orar).
No reservo para mí ningún derecho de disponer egoístamente de los bienes que Dios me concede, sino que dejo en tus manos el pleno derecho de administrarlos, según la santa voluntad de Dios, para su mayor gloria en el tiempo y por toda la eternidad.
Al confiarte todo lo que me pertenece, te encomiendo también la protección de estos bienes contra el maligno, para que, sabiendo que ahora están bajo tu amparo maternal, sean preservados según la voluntad de Dios.
Recibe, Virgen clemente y piadosa, esta humilde ofrenda de mi pequeñez, en unión y honor de la obediencia que la Sabiduría Eterna quiso tener en tu maternidad; como reconocimiento del poder que Dios ha querido manifestar por medio de ti sobre este pobre pecador y en acción de gracias por los privilegios con los que la Santísima Trinidad te ha enriquecido.
Confío en la providencia del Padre y en tus cuidados maternales. Tengo plena confianza en que velarás por las necesidades de mi vida y no me abandonarás.
Padre, aumenta mi confianza en la Madre de tu Hijo.
Madre del Amor, concédeme una confianza perfecta en la Providencia de tu Hijo.
Amén.