28/02/2026
ES TIEMPO DE VOLVER A LA SENDA ANTIGUA
Es tiempo de volver a la senda antigua…
al lugar donde la voz de Dios era prioridad y no una opción.
Al altar secreto.
Al primer amor.
La Palabra nos dice en Jeremías 6:16:
“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestra alma.”
Hoy el ruido del mundo quiere distraernos.
Las redes, las ocupaciones, los afanes…
pero el Espíritu Santo nos está llamando de regreso.
Volver a la senda antigua no es retroceder,
es regresar al fundamento.
Es volver a doblar rodillas.
Es volver a depender.
Es volver a escuchar.
Es tiempo de reconectar con nuestro Padre Celestial.
No con oraciones apresuradas,
sino con encuentros profundos.
No con religiosidad,
sino con intimidad.
Porque cuando una generación decide vigilar y esperar,
el cielo responde.
Jesús dijo en Mateo 26:41:
“Velad y orad, para que no entréis en tentación.”
Vigilar es estar despiertos espiritualmente.
Esperar es mantener la fe activa.
Y cuando el pueblo de Dios se posiciona en oración,
el avivamiento comienza a gestarse en lo invisible.
El avivamiento no comienza en una plataforma.
Comienza en el corazón.
Comienza en el arrepentimiento.
Comienza en la rendición.
2 Crónicas 7:14 nos recuerda:
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”
Un avivamiento viene.
Pero primero viene una búsqueda.
Primero viene un clamor.
Primero viene un regreso.
Quizás has sentido sequía espiritual.
Quizás te has enfriado.
Quizás te has distraído.
Hoy es el día de volver.
Vuelve al lugar de oración.
Vuelve al ayuno.
Vuelve a la Palabra.
Vuelve a tu Padre.
Porque cuando regresamos a la senda antigua,
no solo encontramos descanso…
encontramos fuego.
Y el fuego que viene no será momentáneo.
Será transformación.
Será restauración.
Será un despertar para nuestras vidas, nuestras familias y nuestra generación.
Es tiempo.
Es ahora.
Volvamos a la senda antigua…
y preparemos el corazón,
porque el avivamiento viene. 🔥