27/08/2026
33ª OLLAS PARA GAZA.
Ayer 26 de agosto de 2026 se cocinaron raciones de arroz con carne para 200 familias del norte de la Franja de Gaza, es decur casi 1000 personas. Os traducimos el mensaje que nos manda el equipo gazatí Ibn Sina que cocina, viaja y distribuye a las familias.
"Como parte de nuestra labor humanitaria continua, y en medio de las condiciones extremadamente difíciles causadas por la destrucción constante y la grave crisis humanitaria que afecta a la población, nuestro equipo, impulsado por una voluntad férrea, logró llegar a familias desplazadas en el norte de Gaza, a pesar de la inmensa magnitud de la destrucción, y distribuir 200 raciones familiares de arroz y carne.
Esta fue una misión humanitaria de emergencia a algunas de las zonas más afectadas y aisladas del norte de Gaza. Allí encontramos familias que ahora viven entre los escombros de sus hogares destruidos o entre lo que queda de ellos. Tras haber perdido sus hogares, sus medios de subsistencia y gran parte de sus recuerdos, se ven obligadas a luchar por sobrevivir en medio de la destrucción, enfrentando una grave escasez de alimentos y agua, así como la casi total ausencia de servicios básicos.
Bajo el sol abrasador y las temperaturas sofocantes, presenciamos escenas difíciles de describir. Personas heridas que necesitaban alimentos y atención médica, y niños que intentaban escapar del intenso calor sentándose en charcas improvisadas o recipientes llenos de agua, buscando cualquier forma de encontrar alivio, aunque solo fuera por unos instantes, de la dureza del calor extremo. Estas escenas no son excepcionales; forman parte de la realidad cotidiana de miles de familias que no tienen más remedio que resistir y luchar por sobrevivir en condiciones que no garantizan ni siquiera las necesidades más básicas para una vida digna.
Durante nuestra visita, hablamos con varios residentes y les preguntamos por qué permanecían allí, en medio de una destrucción tan inmensa, a pesar de las duras condiciones y la ausencia incluso de las necesidades más básicas para vivir.
Su respuesta fue clara y desgarradora a la vez:
“No tenemos adónde ir, no tenemos otra opción”.
A pesar de todo lo que han perdido, muchas de estas familias siguen profundamente apegadas a su tierra y a lo que queda de sus hogares y recuerdos. Para ellos, los escombros y las piedras dispersas no son solo los restos de edificios destruidos; son todo lo que queda de los hogares en los que vivieron, de las vidas que construyeron a lo largo de los años, y de los recuerdos, las historias y las familias que existían antes de que la destrucción lo convirtiera todo en ruinas.
Las familias desplazadas expresaron su profundo agradecimiento a RED SOS REFUGIADOS EUROPA por su contribución y apoyo en la entrega de alimentos a estas zonas, donde la escasez de productos básicos, especialmente alimentos, se agrava día a día.
Sin embargo, estas comidas e intervenciones de emergencia, a pesar de su importancia, no representan una solución duradera a la enorme magnitud de las necesidades, la continua destrucción y el constante aumento de los precios. Estas familias necesitan apoyo sostenido y a largo plazo: alimentos, agua potable y atención médica, en particular para los niños, los heridos y los grupos más vulnerables, con el fin de reducir los riesgos de desnutrición, deshidratación y enfermedades.
Aquí en Gaza, conseguir una comida o una botella de agua puede convertirse en un sueño lejano e inalcanzable para muchas familias.
Una sola comida puede ser suficiente para aliviar el hambre de una familia durante un día y proteger a un niño de la desnutrición. Puede dar a una persona herida o exhausta la fuerza para seguir adelante un día más.
En medio de esta inmensa oscuridad y destrucción, cada intervención humanitaria representa mucho más que ayuda material: es un mensaje de solidaridad y un rayo de esperanza para aquellos que, a pesar de haberlo perdido casi todo, siguen luchando por sobrevivir y aferrándose a la vida."