Andrés y yo sufrimos un accidente automovilístico en octubre de 2016, un tráiler nos hizo volcar cuando íbamos de regreso a casa después de ver a su pediatra, tenía entonces 27 días de nacido. Estuvo hospitalizado 18 días a causa de un traumatismo craneoencefálico severo, que lo dejó con una lesión cerebral permanente, más ingresos hospitalarios y distintos diagnósticos que podrían afectar su desa
rrollo, por lo que, derivado de dicho suceso, en noviembre de 2016 comenzó su tratamiento de rehabilitación. Actualmente luchamos por que el adecuado seguimiento multidisciplinario promueva la plasticidad de su cerebro, le permita desarrollar adecuadamente sus funciones cerebrales, logre su autonomía, y alcance el nivel de desarrollo que se esperaría para su edad. Hemos sido testigos de la respuesta de su cerebro, de su capacidad para reorganizar las áreas cerebrales afectadas, de cómo ha ido avanzando, sin embargo, aún falta un largo camino por recorrer juntos, por lo que nos gustaría ir acompañados de ustedes. Deseamos con todo el corazón que Andrés llegue a una vida adulta sin limitaciones, que logre tener sueños, que se forje metas y cumpla todos los propósitos de su hermosa vida. Andrés es feliz, por que en su mundo habita Elmo, Big Bird, Cookie Monster, Scooby Doo, las calabazas, los dainosor, sus hermanos, sus Padres, sus Abuelos, sus tías, Óscar, Alicia, Loren y Matilde, sigamos adelante, vamos cuesta arriba, un día a la vez.