22/08/2025
Reporteros sin fronteras (RSF) pide una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU tras un ataque selectivo israelí que mata a seis profesionales de los medios de comunicación a Gaza.
El domingo 10 de agosto, un ataque israelí mató a seis profesionales de los medios en Gaza, cinco de ellos vinculados o que trabajaron para el medio catarí Al Jazeera, y uno periodista independiente. El ataque, reivindicado por el ejército israelí, tuvo como objetivo al reportero de Al Jazeera Anas al-Sharif, a quien acusa, sin presentar pruebas sólidas, de “vínculos terroristas”. Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena esta táctica inadmisible, utilizada repetidamente contra periodistas para encubrir crímenes de guerra, mientras que el ejército ya ha matado a más de 200 profesionales de los medios. RSF pide una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para detener esta masacre.
“RSF condena enérgicamente el as*****to de seis profesionales de los medios por parte del ejército israelí, llevado a cabo una vez más bajo el pretexto de acusaciones de terrorismo contra un periodista. Entre los mu***os se encuentra uno de los periodistas más reconocidos de la Franja de Gaza, Anas al-Sharif. El ejército israelí ha matado a más de 200 periodistas desde el inicio de la guerra. Esta masacre y la estrategia de apagón informativo de Israel, diseñada para ocultar los crímenes cometidos por su ejército durante más de 21 meses en el enclave palestino sitiado y hambriento, deben detenerse de inmediato. La comunidad internacional ya no puede mirar hacia otro lado: debe reaccionar y poner fin a esta impunidad. RSF llama al Consejo de Seguridad de la ONU a reunirse de urgencia, con base en la Resolución 2222 de 2015 sobre la protección de periodistas en tiempos de conflicto armado para detener esta carnicería.
En la noche del 10 de agosto, el ejército israelí mató al reportero de Al Jazeera Anas al-Sharif en un ataque dirigido contra una carpa que albergaba a un grupo de periodistas cerca del Hospital al-Shifa en Gaza. El ataque, reivindicado por las autoridades israelíes, también acabó con la vida de otros cinco profesionales de los medios, incluidos cuatro que trabajaban o habían trabajado para Al Jazeera: el corresponsal Mohammed Qraiqea, el reportero de video Ibrahim al-Thaher, Mohamed Nofal (asistente de cámara y conductor ese día) y Moamen Aliwa, periodista independiente que colaboraba con Al Jazeera; además del periodista independiente, Mohammed al-Khaldi, creador de un canal de noticias en YouTube. El ataque también dejó heridos a los periodistas independientes Mohammed Sobh, Mohammed Qita y Ahmed al-Harazine.
Este ataque, reivindicado por el ejército israelí, repite una táctica utilizada anteriormente contra periodistas de Al Jazeera. El 31 de julio de 2024, el ejército israelí mató a los reporteros Ismail al-Ghoul y Rami al-Rifi en un ataque dirigido, tras una campaña de difamación contra el primero, quien, al igual que Anas al-Sharif, fue acusado de “vínculos terroristas”. Hamza al-Dahdouh, Mustafa Thuraya y Hossam Shabat, quienes también trabajaban para el medio catarí, se cuentan entre las víctimas de este método denunciado por RSF.
Ya en octubre de 2024, RSF advirtió sobre un ataque inminente contra Anas al-Sharif tras las acusaciones del ejército israelí. La comunidad internacional —encabezada por la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos— ignoró estas advertencias. En virtud de la Resolución 2222 de 2015, sobre la protección de periodistas en conflictos armados, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene el deber de convocarse urgentemente ante este nuevo as*****to extrajudicial perpetrado por el ejército israelí.
Desde octubre de 2023, RSF ha presentado cuatro denuncias ante la Corte Penal Internacional (CPI) solicitando investigaciones sobre lo que describe como crímenes de guerra cometidos por el ejército israelí contra periodistas en Gaza.