24/06/2026
Los ejean@s nos sanjuanamos en la noche más mágica del año.
La tradición de “sanjuanarse” en Ejea no tiene un origen documentado exacto, pero los historiadores coinciden en que es el resultado de la unión de dos tradiciones muy antiguas:
1. Los rituales paganos del solsticio de verano, donde el agua y el fuego tenían poderes purificadores y protectores.
2. La festividad cristiana de San Juan Bautista, que se superpuso a esos ritos ancestrales.
Lo interesante es que la palabra “sanjuanarse” no es exclusiva de Ejea. En Aragón y otras zonas del Pirineo se utilizaba para referirse a lavarse, bañarse o acudir a fuentes y ríos durante la noche o la madrugada de San Juan porque se creía que el agua estaba bendecida y tenía propiedades curativas.
En Ejea, la tradición se concentró en la histórica Fuente de Bañera, un manantial conocido desde época medieval —e incluso algunos autores sugieren un origen más antiguo— cuyas aguas gozaron durante siglos de fama medicinal. La costumbre consiste en acudir a la fuente después de la hoguera para lavarse la cara, las manos o beber agua como símbolo de purificación.
La secuencia tradicional tiene una lógica muy simbólica:
🔥 Primero el fuego de la hoguera, donde se queman los malos recuerdos y todo aquello que se desea dejar atrás.
💧 Después el agua de la Fuente de Bañera, que purifica y marca el comienzo de un nuevo ciclo.
Desde el punto de vista antropológico, es un ritual muy antiguo: morir simbólicamente en el fuego y renacer mediante el agua. Es precisamente esa combinación la que explica por qué ha sobrevivido durante generaciones.
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