27/01/2026
“HAY MÁS FESTEJOS TAURINOS QUE NUNCA, LAS VACAS SON UN ÉXITO ASEGURADO”
Arriazu dice que la pandemia ha sido un “revulsivo”. Como ejemplo, cuenta que estos días en Caparroso hay vacas, algo que no sucedía antes de la covid
Caparroso ha abierto este fin de semana la temporada de festejos taurinos populares, con vaquillas por la calle con motivo de la celebración de las fiestas de San
Babil. Tres jornadas de vacas, del 23 al 25 de enero, durante la mañana, hora y media cada día. “En la vida había habido vacas en San Babil en Caparroso. Decían que en enero no apetecen las vacas, pero desde que acabó la pandemia las pusieron y han seguido. Es una muestra de cómo están aumentando los festejos taurinos”, cuenta el presidente de la Asociación de Ganaderos de Reses Bravas, Víctor Arriazu.
El sector vivió la pandemia como la puntilla al negocio de las vaquillas. Sin embargo, para su sorpresa, “la pandemia ha resultado un revulsivo”. Arriazu explica que el número de festejos taurinos ha ido a más, en especial los populares. “No solo en Navarra, sino en toda España. Acabo de volver de Valencia, pero también llevo vacas a las dos Castillas, Cataluña, Aragón, Extremadura y La Rioja. En todos los sitios hay más festejos que antes”, asegura el ganadero de Ablitas.
Según comenta, faltan animales para la demanda que hay porque durante la pandemia se sacrificaron reses con el fin de reducir costes de alimentación. “En la Comunidad Valenciana me consta que el número de festejos ha crecido un 20%. Hay mucha afición. Lo cierto es que la tauromaquia, en todas sus vertientes, goza de muy buena salud”, destaca.
El auge de las fiestas que incluyen en su programa vaquillas, para Arriazu, se debe a que es un espectáculo “muy rentable”. “Los ayuntamientos saben que hacen un festejo y, con poco dinero, es un éxito garantizado porque el pueblo se llena de aficionados. Las vacas, sin duda, son el festejo que más éxito tiene y que más gente congrega”, añade.
Más espectáculos, pero otra tendencia es que son festejos de menor duración. “Antes había tres y cuatro horas de vacas y ahora lo más habitual es que haya hora y media o dos horas”, comenta.
Artículo de Mari Carmen Garde, publicado en Diario de Navarra.
Imagen: Víctor Arriazu, presidente de Ganaderos de Reses Bravas de Navarra. Fotografía: Blanca Aldanondo.