30/05/2026
Hay fines de semana que se escriben con letras de molde y se graban a fuego en el asfalto. El PIF de este año no fue una simple ruta; fue un recordatorio de por qué rodamos, de por qué devoramos kilómetros y de por qué formamos parte de esta familia.
Tres días. Más de 1.800 kilómetros. 28 motos rugiendo al unísono y 31 participantes que no buscaban las rutas fáciles; buscamos la verdad en cada curva. Atravesamos montañas que parecían tocar el cielo, subiendo pendientes que exigían el máximo de nuestras máquinas y bajando por puertos revirados donde el viento y la adrenalina se fundían en cada trazada.
Cada kilómetro sumado era un triunfo del grupo. Las 28 motos rodando en formación, un espectáculo que hacía girar cabezas a nuestro paso, demostrando la disciplina, el respeto y la pasión que caracterizan a este Chapter.
Pero lo mejor de rodar no es solo el camino, sino el destino y la gente que te espera al final. El broche de oro de este PIF no se midió en revoluciones por minuto, sino en abrazos y risas. Terminamos el viaje en una fiesta brutal, de esas que hacen época, con los que ya podemos llamar con orgullo: nuestros hermanos del Tridemtvm Chapter.
Un agradecimiento de corazón Queremos hacer una mención de honor y quitarnos el sombrero ante el Tridentvm Chapter. Salieron de sus casas, devoraron más de 800 kilómetros solo para venir a nuestro encuentro y sellar este hermanamiento. Eso no es afición; eso es pura devoción por las dos ruedas y respeto mutuo. ¡Gracias, hermanos, por demostrar lo que significa la palabra fraternidad!
Ni el calor, ni el duende de la ruta, impidió esta reunión que se fraguó hace ya bastantes años...nos supo a poco las horas que compartimos, pero esto es el comienzo.
Nuestro agradecimiento también a las atenciones que tuvo con nosotros el Avignon Bridge Chapter France que nos recibió en su casa.