24/03/2026
La isla de Lanzarote representa uno de los paisajes vitivinícolas más fascinantes y resilientes del mundo. Su identidad no solo emana de su clima árido, sino de una respuesta humana sin precedentes a la catástrofe natural: las erupciones volcánicas de Timanfaya entre 1730 y 1736. Este evento cubrió un tercio de la isla con un manto de ceniza negra o lapilli (conocido localmente como picón), transformando por completo la agricultura insular.
El ingenio de los viticultores locales permitió descubrir las propiedades higroscópicas del picón, capaz de absorber la humedad del rocío nocturno y actuar como un aislante térmico vital frente al rigor del sol sahariano. Para alcanzar el suelo fértil sepultado bajo metros de ceniza, los agricultores excavan hoyos profundos en forma de cono invertido, resguardando cada cepa del azote constante de los vientos Alisios mediante muros semicirculares de piedra volcánica. Este sistema, especialmente icónico en la zona de La Geria, configura un entorno visualmente lunar donde la mecanización es imposible, obligando a una viticultura heroica manual, apoyada en ocasiones por camellos o mulas.
La variedad reina absoluta es la Malvasía Volcánica, un cruce natural único (posiblemente de malvasía de Lipari y marmajuelo) que en 2024 alcanzó una producción de más de un millón de kilos. Produce vinos blancos de acidez vibrante, notas cítricas y una inconfundible mineralidad salina. Junto a ella, conviven variedades como la Diego (o Vijariego), de maduración tardía y gran frescura; el Listán Blanco; la Listán Negro para tintos y rosados; y la histórica Moscatel de Alejandría.
En esta cata hemos seleccionado pequeños proyectos que valoran la tradición:
1. Chinija salvaje 2024 (Bodega Erupción): Dirigido por la enóloga Amor López, es un monovarietal de Malvasía Volcánica con una crianza corta sobre lías que busca la expresión más pura y directa del terruño volcánico.
2. Jable de Tao 2023: Un ensamblaje complejo de Malvasía, Listán Blanco, Diego e incluso Listán Negro vinificado en blanco. Su fermentación en diversos materiales (cemento, fudres y barricas) y el uso de viñas de hasta 200 años aportan una estructura y frescura excepcionales.
3. Tisalaya Diego 2023: Un monovarietal de uva Diego proveniente de viñas centenarias en el Parque Nacional de Timanfaya. Su elaboración artesanal, con maceración de pieles y 9 meses sobre lías, resalta la elegancia de esta variedad menos mayoritaria.