Convergencia del Ateneo de Madrid

Convergencia del Ateneo de Madrid Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo. Desde 2010 con el filósofo Carlos París.

EL ATENEO DE MADRID, RAZONES PARA NO RENDIRSE, Y LLAMAMIENTOPalabras del Secretario-Coordinador de Actos entre 2010 y ju...
29/06/2026

EL ATENEO DE MADRID, RAZONES PARA NO RENDIRSE, Y LLAMAMIENTO

Palabras del Secretario-Coordinador de Actos
entre 2010 y junio de 2015

MIGUEL PASTRANA

Escritas en Madrid en junio de 2026

Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo. Formada en 2010 con el filósofo, español, y vasco Carlos París.

Miguel Pastrana fue obrero maquinista y luego militar nueve años en la misma especialidad. Prosigue en ella como oficial de edificios municipales. Es también escritor con varias publicaciones y varios premios. En el Ateneo de Madrid fue Secretario y Coordinador de Actos en la Junta de Gobierno presidida por Carlos París con “Convergencia”. Prosigue en dicha Convergencia del Ateneo. Correo de contacto personal en esta actividad: [email protected]

Hablo públicamente, como siempre he hecho celebradas unas elecciones y desde que estoy en ellas, ya sea como candidato o en otros trabajos de candidatura, año 2007.

Las votaciones del 26 de mayo dieron la victoria al "Grupo 1820" del actual Presidente del Ateneo, el politólogo Luis Arroyo, y fue encabezada, la candidatura a esta tanda de Vicepresidencia, por Marta Sanz Justel. Como candidato yo (tercera posición) a dicho cargo por "Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo", la felicito. También, al conjunto de la asociación Ateneo de Madrid por haber dispuesto, una vez más, de nuestras históricas urnas anuales donde se elige una mitad de la Junta de Gobierno.

Respecto a mayo de 2025 (tanda de Presidencia) y poniendo los resultados en proporción, "Convergencia" ha bajado en porcentaje de voto un -5,3%. También las otras dos candidaturas de entonces, "Grupo 1820" (7%) y "Recuperación de la Esencia" (-5,1%). Nuestros resultados -luego explicaré posibles causas...-, no pueden hacernos felices. Sin embargo, hay una sólida base social/electoral la cual permite, con tenacidad de ánimo, que la organización histórica del Ateneo madrileño (en la cual creemos en esta "Convergencia"); su profunda y frecuente democracia, persista aun en las dificultades. Estas palabras contribuirán a ello, tonificando donde se precise y fortaleciendo en quien escuche.

Estamos en las fases culminantes, en cuanto a este Ateneo respecta, de una elección que se da en muchas sitios, en muchos épocas, y tiene que ver con la dignidad del ser humano -tanto individual, como colectivamente-, en relación al poder del dinero.

Tiene que ver con la cultura como una de las formas de bruñir esa dignitas consubstancial a una persona, ampliándola así; acercándola a otra (persona). No compartimentándola, reduciéndola entonces. A la postre, alejándola.

La cultura entendida de ese modo (que es como la en tendemos en esta Convergencia específica del Ateneo), precisa que la libertad individual, se acompañe de responsabilidad cívica y equidad económica.

Hay quienes piensan que es un mensaje demasiado simple. Otros, demasiado complejo. Tal vez sean verdad las dos cosas; tal vez sea demasiado humano, nuestro mensaje.

Y así hemos hablado, en nuestros escritos, del valor de la paz y la palabra. De la ética. De dar ejemplo especialmente cuando se gestionan asuntos que no son sólo nuestros. Y superar fronteras, razas, credos y clases. Hemos hablado de ello...

Como también, si todo va tan bien, por qué suben y suben cada vez más las cuotas a pagar para ser de este Ateneo, excluyendo así crecientemente; en paralelo a como sucede en los barrios del centro de Madrid, más hacia fuera cada vez, más lejos. También en otras partes es así.

Esto importa y afecta al Ateneo; a su “Convergencia” especialmente, a la base social. Nos importa suceda donde suceda, porque todo está conectado y no somos mónadas; si acaso islas, nos une el mismo mar con diferentes nombres.

Si ninguna injusticia nos es indiferente. ¿Tenemos hoy la reciprocidad? Recuérdese cuanto solidario hizo el gobierno de “Convergencia” de Carlos París. ¿Pidiendo qué? Pidiendo nada a quienes casi nada tenían, cuando menos entonces. ¿Y ahora? Yo estaba allí en aquel período y aquí prosigo. Afirmo así, que no nos interesan quienes no han demostrado más interés por la asociación Ateneo de Madrid, que el de una sala donde hacer algún acto. No importa quién la dé ni cómo. No importa el Ateneo; no importa como asociación; las personas y sus valores.

No; una especie de "Hotel Convenciones": ¿quién nos logra el espacio? No importa qué se haga del Ateneo, si se nos deja algunas veces decir lo nuestro. Y de esa guisa... ¿se pretende cambiar el mundo, el orden internacional, la geoestrategia...? ¿Si da lo mismo cómo se obtiene una tribuna, cuanto hay detrás y qué intereses?

En el fondo, quizá, es un camino no muy distinto al que nos ha traído en conjunto hasta aquí. Quiero decir, al declive de esta parte del mundo. Empieza en lo simbólico y en ello acaba.

Y eso es el Ateneo: un símbolo. Este Ateneo el cual nació con Rafael del Riego, libertador de España aun brevemente, mas con ello, también, contribuyendo a América.

Y si la tarea inagotable prosigue, valientemente, en las dos orillas, quiere decir que este Ateneo sigue importando como importaba hace más de dos siglos. Lo triste, en mi opinión, es que parecen obrar más en consecuencia importándoles más el Ateneo de Madrid en su funcionamiento-, quienes significan muy contrario a cuanto Riego defendió, cuanto en el Ateneo como asociación fue construido, y cuanto está en su Reglamento vigente (por eso se quiere modificar en la forma en que quieren). Me refiero, sí claro, a quienes tienen el capital y tienen pues los medios. Y así pretenden, tantas veces logran, la política y la cultura.

AUNQUE FUÉSEMOS UNA ISLA, NUNCA NOS RENDIREMOS EN ESTA CONVERGENCIA PARA EL ATENEO DE MADRID

Muy diferente, gran parte de cuanto se reclama alternativo (a la opresión de la humanidad por el dictado de los mercados); de cuanto, en principio, comparte fines, o muy parecidos, con los que están en el origen -y en la constitución-, de este Ateneo; a esa parte de la sociedad, hoy parece importarle sólo cómo tener un prestigioso envoltorio, de vez en cuando, para decir. Lo que sea el hacer del Ateneo en sí, eso ya no interesa; dolor de cráneo, mucho lío.

(Recuerdo que Carlos París me comentó una vez, confiando en mí para algo tan expuesto como la coordinación de los actos públicos del Ateneo en aquel tiempo; me dijo recogiendo pensamiento de José Martí, también ateneísta de este Ateneo-, que entre el "decir" y el "hacer" debe haber coherencia. No que siempre se pueda hacer todo cuanto se dice. Pero intentarlo seriamente. París sabía entonces que yo conocía la frase de Martí, pues la había citado en acto público en el Ateneo, 8 de enero de 2008. Cuando París fue luego Presidente desde junio de 2009 hasta su fallecimiento en enero de 2014, confió en una persona de formación obrera, residente en Vallecas, y también con algunas obras en poesía; confió, para esa coordinación de las actividades culturales del Ateneo de Madrid).

Personas y entidades las cuales deberían, por principios, interesarse más, y difundir, y asociarse quienes puedan (pues sabemos casos que no pueden por la economía; pero otros bien podrían, si quisieran), pues no lo hacen, sencillamente; satisfechas teniendo cuatro paredes bien ubicadas para un evento de vez en cuando, no importa luego lo que sea del Ateneo como asociación. Todo lo más, alguna vez, algún piadoso responso: qué mal, qué pena, qué
problemático.

Permítaseme entonces esta pregunta: ¿en cuál momento opciones que se dicen alternativas, priorizaron la comodidad, aunque la ofrezca el mismo poder al que se dice querer superar? ¿Cuándo lo genuinamente social pasó a convertirse en un producto más en la oferta de grandes corporaciones? ¿Y a usar mucha dialéctica, lo de “los fines y los medios”, para aplaudir objetivas involuciones, retrocesos sin lucha, pérdida de la independencia, falta de espíritu y claudicación?

Tal vez lo que nos pasa en este Ateneo, es correlato de cuanto sucede en esta parte del planeta. Ya dije que no somos mónadas. Mas si somos, acaso, una isla, seremos como las que en el tiempo, dignas, han resistido y resisten. Nunca nos rendiremos en esta Convergencia para el Ateneo de Madrid.

Entiendo que es lo que inquieta, lo que molesta: cambiad vuestro discurso, vuestras formas. ¿Por qué, si nacen de la convicción, no del oportunismo? De un razonamiento en profundidad, no mera coyuntura. Hay quienes olvidaron el pensamiento de Carlos París; lo olvidaron o lo separan de la praxis. Pero él no era un filósofo de especulación, sino de compromiso; de coherencia entre lo dicho y hecho (o al menos, lo intentado), según ya referí. Porque aquí no olvidamos eso, es que no cambiaremos.

Si no cambiáis, sucumbiréis. Pues entra dentro de lo posible. Pero igualmente puede que sean otros quienes cambien, puede ser... como dijo el ateneísta Machado (D. Antonio), "¡veremos!".

Siempre con dignidad. Sin capitulaciones ni sofismas para justificarlas, como varios se leen o escuchan, en estos tiempos, en algunos otros lares. No será en esta Convergencia para el Ateneo de Madrid. Tal vez volvamos a saber del éxito, o quizá desaparezcamos. Pero será con dignidad en cualquiera de los supuestos. Será con la coherencia desde nuestro origen. Y que nos ha hecho la opción socio-electoral de mayor trayectoria en las urnas del Ateneo. Y nos hizo un buen gobierno suyo entre 2010 y 2015.



CADA DIA QUE NO SE CAPITULA ES UNA POSIBILIDAD DE TRIUNFO

Lo que tenga que ser, así será. Personalmente, creo que nuestra persistencia, a pesar de las dificultades -parejas a estos tiempos tan difíciles para el mundo-, logrará ese momento en que dentro del Ateneo, y también fuera, se ayude lo preciso a lo justo de nuestra causa, que cimienta en la humanidad. En eso cifro y ese es el sentido último de la no- capitulación la cual preconizo con “Convergencia”.

Es cierto, ya dije, que puede irritar: rendiros ya; vuestra resistencia molesta, incomoda, se hace pesada... desapareced de una vez. A ser posible, con silencio. Os entonaremos una plegaria: fueron buenas personas, pero ingenuas, qué triste. En eso están ya algunos, no nos pasa desapercibido. Tampoco que esas personas, incluso en su falsa piedad, hipócrita, no nos tienen ningún afecto. Es más bien, digamos, preocupación (por ellas mismas). Ahora lo explico:

En el ansia por modificar el Reglamento todavía vigente, histórico, de la asociación Ateneo de Madrid (modificación -la que se intentó en 2022 y 2023, fracasando las dos veces en las urnas-, que haría ya de forma irreversible del Ateneo un dominio de los poderosos de la tierra; de sus entidades, de sus sellos, de sus medios...); en ese ansia, la "Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo" formada junto al filósofo español y vasco Carlos París en 2010, sigue apareciendo como el escollo principal, decisivo, tal ya lo fue en las dos anteriores ocasiones. La desaparición de esta Convergencia o cuando menos, su neutralización, es el paso previo, el requisito necesario, para cambiar el Reglamento del Ateneo de Madrid en los mismos -o muy parecidos-, términos, que se intentó la última y fallida vez.

¿Desaparecer, o en todo caso neutralizar, inclusive a esta Convergencia aparentemente debilitada; con sesenta votos menos, que en 2023? Sí; también. Porque es la representatividad, porque es el símbolo -vuelvo a usar la palabra-, cuanto se teme, lo que se pretende borrar.

No han de lograrlo. Saben que hemos bajado y vuelto a subir luego más de una vez. Saben igualmente que nuestra fortaleza es de base moral, ética; templada en el ejemplo de personas quienes ya no están sobre esta tierra pero a las que no olvidamos: su pensamiento, su bonhomía, su integridad. Su esfuerzo por una causa -justa, como ya dije-, que está aparentemente perdida, pero el proseguirse en el tiempo, como la proseguimos, nunca es derrotada realmente. Pues cada día entonces que no se capitula, significa una posibilidad para lograr el triunfo.

Y eso explica la premura creciente, mayor celeridad por cuanto va pasando el tiempo, de quienes quieren dar por acabada a “Convergencia” del Ateneo. Aquí nos encargamos, una vez más, en hacer de su prisa, nuestra pausa. De su ansia, nuestra serenidad.

No es vez primera. Recuerdo 2015 -cuando perdimos la Presidencia de la Junta de Gobierno del Ateneo-, o 2019, cuando a pesar de haber sido, esta Convergencia, la candidatura más votada al completo, el cruce de votos entre las otras dos, hizo que “Convergencia”, por muy poco, no volviese a esa Presidencia (llegó Juan Armindo. Con él llegó al Ateneo Luis Arroyo y con su "Grupo 1820". Hecho objetivo).

Fueron otros dos momentos especialmente difíciles y en los cuales también se quiso cuestionar el sentido de “Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo”. Superamos aquellos momentos, como superaremos este. Con nuestra entereza de ánimo. Con la firme conciencia de por qué estamos y por qué somos.

LO QUE SOLICITAMOS ES REFUERZO DE ÍNDOLE MATERIAL: DIFUSIÓN, PUBLICACIÓN, ASISTENCIA, ASOCIACIÓN

Me asombra cómo en algunas partes no ven -o no quieren, o no les interesa ver-, la enorme concentración de poder la cual pretende la reconversión del Ateneo de Madrid. Poder que no viene -como algunos se empeñan en decir-, de una sola fuente; de un sólo gran grupo mediático, político, económico...; no, no: es mucho más profundo, más sistémico.

¿Por qué no se dice esto, o al menos se difunde cuando lo decimos desde “Convergencia”, por parte de quienes pueden hacerlo y, en principio, tienen una visión social de las cosas parecidas a la nuestra, al menos eso nos comentaban en 2010-2015, cuando éramos gobierno del Ateneo? Con unas pocas excepciones las cuales tienen ya por siempre nuestra gratitud sin tasa, pareciera que todo el tiempo es para la televisión, o para cambiar el mundo; la geoestrategia internacional, el orden... titánicos quehaceres en los que el "pequeño" Ateneo de Madrid no importa, o importa sólo para hacer un evento de vez en cuando, y ahí se las componga luego (el Ateneo), que eso ya no es de incumbencia; muy burgués quizá...

Pues sépase que este obrero maquinista de Vallecas, y también escritor, y también Secretario con el enorme Carlos París; éste quien ahora os escribe, afirma..., que aquí en el Ateneo en Madrid corazón de España -que inmortalizara mi paisano, también ateneísta, Rafael Alberti-; aquí se está librando, estamos librando con esta Convergencia, una formidable batalla, cuya gran trascendencia simbólica, histórica, conceptual... igualmente y a la postre, material-, si no se ve, es que se está completamente ciego, definitivamente ciego. Porque hace falta estar ciego, parafraseando de nuevo a mi paisano portuense.

No puedo evitar pensar en las analogías, cuando reflexiono sobre el Ateneo madrileño y cuanto hacemos en su “Convergencia”; pensar, en otras resistencias prolongadas, bien sé que a otros niveles, pero con similitudes. Ya advertimos en 2023, advertimos: "si esta resistencia cede, después irán a por más; incluso de entre quienes ahora nos anatemizan". A otros niveles, cuántas veces no ha pasado igual en la Historia. Y ella también nos enseña cómo puede haber una suicida mezcolanza de estulticia, prejuicios clasistas, y al fin traición, que opera la catástrofe. ¡Así cayeron muchas buenas causas! Hemos de hacer que no suceda con el histórico Ateneo.

Dicho con el debido respeto, no queremos lecciones de teoría (sabemos la teoría, nos formamos junto a Carlos París, recuérdese); queremos, en el trance actual, medios, difusiones, canales... y personas socias para este Ateneo. Se me contestará: "A veces os publican, os difunden". Bien cierto, ya lo dije. Mucho lo agradecemos, igualmente escribí. Pero también recuerdo que la fuerza material, instrumental... de la que disponemos en esta Convergencia, siempre ha sido cuantitativamente muy inferior a la de nuestros rivales en las urnas del Ateneo. Y pese a ello, nuestros resultados en esas urnas, han sido muchas veces superiores a los de opciones electorales con más recursos.

Cuanto no nos falta en ningún caso, es razón y es coraje. No capitularemos. Ni aunque tuviésemos un día completa certidumbre de la derrota. Seguiríamos en este combate cultural mientras tuviésemos una mínima capacidad de medios.

Hoy mantenemos una cierta -aun decisiva en términos de preservar el carácter histórico de este Ateneo; su organización, su Reglamento...-; mantenemos, capacidad. Pero cuanto necesitamos, lo que solicitamos en conciencia, es refuerzo de índole material. Ya lo he dicho: difusión, publicación, asistencia... asociación por quienes puedan.

Cabe recordar dos hechos los cuales siguen marcando diferencia: Uno, que “Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo”, cuando fue Presidencia y gobierno del Ateneo de Madrid, nunca subió las cuotas de asociación más que el IPC. Dos, que nunca salió a hablar públicamente mal del histórico y vigente Reglamento del Ateneo. Muy diferente, lo mantuvo contra viento y marea. ¡Lo mantuvimos!

¿Puede decirse lo mismo, por ejemplo, de la mínima época de gobierno con la Presidencia de Juan Armindo? ¿Hablaron o no hablaron públicamente mal del Reglamento? ¡Pero si puede verse en la prensa digital de aquel tiempo! Y al muy poco, llegó a la Presidencia Luis Arroyo ¿Quiénes abonaron inmediatamente antes el terreno? ¿Quiénes? ¡Ah! Pero ahora están, se dicen, desde hace dos años, candidatura "de Esencia". Y como ya observé, Luis Arroyo y su gobierno les facilitaron agrupaciones, tertulias... para sus actos públicos en el Ateneo. El objetivo: fomentar, y frente a “Convergencia”, una opción placebo la cual desvíe el debate, desde el terreno conceptual (en el que estamos en “Convergencia”), al campo de la gesticulación y al de la interpretación interesada, parcial, de las normas comunes. En síntesis, el filibusterismo. ¿Y quién ganó al cabo, sino el gobierno de Luis Arroyo? ¡Ah!

NOS NEGAMOS A HACER DEL ATENEO DE MADRID UN APÉNDICE DEL PODER QUE DOMINA ESTA PARTE DEL MUNDO

Pero eso está ya en trance de ser periclitado: la precipitación de acontecimientos mediáticos los cuales, en verdad, afectan, más que a este Ateneo de dos siglos, a algunas de sus personas socias, y a su través, a la política de España; ese escenario -digo-, se tornará mutuamente imposible: para Luis Arroyo y quienes les apoyan, y para la parte más substancial de la opción “Esencia". El interés mutuo -opacar o neutralizar a la opción más duradera en la asociación Ateneo de Madrid, “Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo”-, va a dejar de tener sentido (salvo para quienes más suicidas).

Añádase a ello, la aparición -tampoco casual en este momento-, de "92 liberales" como marca de opción electoral. Segunda posición en las votaciones de mayo de 2026 con un 17,4%. Relevante, es verdad. Pero no supera, por ejemplo, el porcentaje de esta Convergencia hace tres años.

La cuestión determinante en lo que pueda ser o no de "Convergencia” con la nueva opción electoral -si se mantiene-, “92 liberales”; la cuestión, es lo que llaman -como lo llamó Luis Arroyo-, "reforma del Reglamento" (del Ateneo de Madrid). En su folleto electoral va esa llamada reforma. Si su contenido es el mismo que intentó por dos veces, y fracasó, Luis Arroyo, olvídense de “Convergencia”, con todo respeto lo digo. Y si resulta que no es eso cuando hablan de "reforma”, pues vuelvo entonces a citar al ateneísta Antonio Machado: "veremos".

Respecto a la opción electoral desde hace dos años llamada “Esencia” (antes tuvo otros nombres), opino que cuanto sucede hoy en el Ateneo se debe mucho a la labor de zapa -en términos morales-, de algunas personas de ese entorno. Que trabajan, en verdad, para “Grupo 1820” en sus peores intereses.

Pero el tiempo de eso se está acabando, como ya auguré. Entonces me cabe pedir, si quedan algunas personas amigas ahí, en "Esencia" -que a veces aún lo creo, a veces lo dudo ya-; si quedan, por última vez les pido: "¡dejen eso!"; déjenlo de una vez en manos de quienes realmente está; de Juan Armindo, María Teresa Pedraza, Francisco Forte…, dejen ese placebo de "Esencia" el cual, desde su mismo nombre, sólo existe y es alimentado para tratar de dañar a esta Convergencia.

Si no lo dejan ya, amigos y amigas, es que están ahí a plena consciencia y participan de eso con fruición; del ámbito en el cual más se odia a esta Convergencia. Y con razón, pues “Convergencia” representa la antítesis, como el día respecto a la noche.

Al “Grupo 1820” todavía encabezado por Luis Arroyo, ¿qué decirle yo lo cual no haya dicho ya; escrito, publicado...? Aun con todo, lo haré; le diré algo, a la luz de los acontecimientos, cada vez más crudos. Digo... ¿es que no ven lo que han incubado? ¿No ven, tampoco oyen? En qué dinámica se ha metido al Ateneo; en cuál monstruosidad; esa picadora de carne mediática, esa trituradora de toda razón social, humana, en aras de las ventas, de los billetes para el espectáculo sin más arte, ni ciencia, ni letra, que el dinero. Sin alma al fin, “non olet”

¿Es que no ven esa incubación, presta a eclosionar? Sólo el vigente histórico Reglamento del Ateneo lo contiene, sólo. En consecuencia y aun con sus pocos medios de hoy, esta Convergencia, esta.

¿No lo ven en “Grupo 1820”? ¿El enorme peligro existencial para la idea misma de Ateneo? ¿Qué más necesitan para ver cuanto va a pasar, lo que ya está pasando, pero irá -seguro-, en aumento? ¿Tan a salvo se creen realmente? ¿De veras no saben con cuál tipo de fuerzas se han amalgamado; han introducido como factor determinante en la vida ateneísta? ¿No saben ya que dichas fuerzas -fácticas, económicas, mediáticas-, son tan Impiadosas como implacables?

En los días previos a las votaciones; también, y todavía más, en los días posteriores, mucho se ha mencionado al Ateneo de Madrid en conocidos medios de comunicación propiedad de grandes corporaciones; mucho Ateneo por aquí, Ateneo por allá. De lo que no hablan; de lo que ya casi nunca hablan, es de cuando en la asociación ateneísta, se elije en urnas todos los años a las personas responsables de su Directiva. Todos los años, en urnas para toda la asociación, y sin necesidad de avalistas para quienes se candidaten. En igualdad de condiciones, en fin. De eso, quizá por ya muy raro en nuestro país, no se quiere ni hablar en esos medios, corporativos todos, aunque tengan, o digan, distinto signo.

Nadie de esta Convergencia ha participado en esos artículos (que basan siempre, indefectiblemente, en fuentes anónimas, aunque se diga que son altos directivos del Ateneo, aparentemente muy disgustados con Luis Arroyo). En “Convergencia”, cuando decimos algo, lo decimos con nuestro nombre. Como hoy.

Cuando Carlos París publica, última vez que lo hizo en esta vida, "Ética radical" (año 2012, guardo primera edición con autógrafo), vincula a esta Convergencia. En nuestra relación con adversarios. En nuestra relación con aliados. En nuestra relación con todos. "Ética radical".

No participamos del espectáculo. Nos negamos al "show" televisivo, corporativo y comercial.

¿De qué sirve quitar a Luis Arroyo, si por ejemplo el mismo cambio del Reglamento histórico del Ateneo el cual intentó, se vuelve a intentar por diferentes personas y aun con renovados bríos? ¿Qué gana el Ateneo asociativo con eso? Nada gana e incluso pierde, de ser eso lo que se plantea, como leyendo varios de los artículos digitales puede inferirse.

Lo explico a otro nivel, para que mejor se comprenda, y por quien esto lea en cualquier lugar, incluso en cualquier tiempo: en esta Convergencia nos negamos a hacer del Ateneo de Madrid un apéndice del poder de turno, se vista del color que se vista, pero siendo en esencia el mismo: el poder que domina esta parte del mundo con pocas variantes.

ES MOMENTO DE IR EN BUSCA
DE ESTE ATENEO Y QUE NO CAIGA

Esta Convergencia es la opción, dentro del Ateneo, la cual ha hablado en sus programas electorales de la creciente pauperización de nuestro occidente feliz. La opción que ha puesto el dedo en la llaga de por qué este Ateneo como en su derredor, el centro de esta capital de España-, se va convirtiendo poco a poco en un lugar sólo para personas ricas en dinero.

¿Y afecta eso a esta Convergencia? ¡Por supuesto que la afecta y también electoralmente! Por supuesto... esta Convergencia reivindica también a las personas pobres en dinero pero ricas en virtud.

Esta Convergencia ha hablado y habla de cómo, a pesar de la ciencia y de la técnica -las cuales deberían acercarnos-, vamos alejándonos, al estar en poder de quienes tienen el dinero, y sólo. Ya lo reflexionó Carlos París. Y así vamos a un mundo más irracional, a la vez más descreído. ¿En qué? En cuanto nos hace iguales, nos humaniza, nos hermana. Entonces, a pesar de tantas luminarias, el mundo se entenebrece. El fulgor pasajero es una forma de iluminar, pero no dura. La claridad mejor no es siempre la luz que más brilla; luz de focos, luz de platós (también de bombas). Reivindicaba la filósofa -también ateneísta-, María Zambrano, la luz "humilde" en lugar de la "cegadora". No nos rendiremos entonces. Nunca.

El Ateneo de Madrid, en sus mejores días (y los del gobierno de “Convergencia” con Carlos París fueron algunos), exportaba sus virtudes a España; a su través, al mundo. En estos malos tiempos (para el mundo), este Ateneo -más que nada-, cuanto hace es importar, copiando, los defectos.

Esta Convergencia tiene valor, pero no precio. Ni con un acto, una agrupación, una sección, retrato en la pared, un puesto. A nada renunciamos, pero no nos vendemos por nada (nadie se ofenda). Se nos puede convencer con razones, no vencer con chantajes. Si personalistas, que a veces dicen, véase que al servicio del conjunto. No hemos capitulado “Convergencia” por ningún cargo personal, ninguna silla (y se nos ofreció). ¿Puede ser ego, ser soberbia? Pienso que no, pues sirven a un colectivo (ya lo dije). Pero aunque fuesen soberbia y ego, bienvenidos si ayudan a no doblegarse, a no venderse. Bienvenidos...

Con ética y civismo. No fango y la degradación de los valores, los principios, los hechos. Y al fin, la verdad misma tornada una opinión, una mercancía en compraventa a quien más pague.

¿Eso queremos? ¿A eso ha aspirado el ser humano por milenios?; su escritura, su ciencia, su música y pintura, su pensamiento.... el decir y el hacer fraguados... ¿sólo para quien mucho pague? Me resisto a admitirlo.

A quienes estamos -sé que no es agradable en este tiempo...-, debo pedir y pido, que prosigamos sin rendirnos, no importan las dificultades. Como siempre hemos en esta Convergencia desde 2010, cuando nos formamos. Seguiremos haciendo lo debido; cuanto nos cumple. ¡Nunca nos rendiremos!

A quienes no están y, por sus recursos, podrían, les debo solicitar y les solicito, que nos ayuden. Antes que sea demasiado tarde ¡Ha de tener una resolución venturosa la dura pugna que se libra en el Ateneo! Requerimos ayuda decisivamente.

Escribió César Vallejo, peruano y universal, así español también; estuvo en este Ateneo en los años 30, como Miguel Hernández; escribió Vallejo: "si la madre España cae -digo, es un decir-, salid, niños del mundo: ¡id a buscarla!"

El Ateneo de Madrid es una parte sin la cual no puede entenderse el devenir de España en ya más de dos siglos. Y puede caer; está en riesgo, hay peligro. Es mucho y es distinto a otros en su historia; más paulatino, menos evidente, más grave por ello.

Entonces, es momento de ir en busca de este Ateneo; buscarlo y que no caiga. Acudid pues; ¡venid!, ¡venid!

Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo. Formada en 2010 con el filósofo, español y vasco, Carlos París.

Buen domingo.Hace diez días escribí que, como segundo y último envío mio antes de las (especialmente importantes) votaci...
24/05/2026

Buen domingo.

Hace diez días escribí que, como segundo y último envío mio antes de las (especialmente importantes) votaciones en el Ateneo de Madrid este martes, comentaría sobre los folletos electorales de las otras tres candidaturas, además de "Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo".

Pulsando en este enlace...

https://www.facebook.com/photo?fbid=1309723044637207&set=a.512417281034458
.. puede leerse esa valoración en torno a los folletos electorales de las cuatro candidaturas del 26 de mayo de 2026.

Son 600 y pico palabras. No se diga, por favor, que no soy breve ahí. Tres minutos y medio de lectura.
(Puede leerse "con independencia" de cuanto añado ahora aquí, 5 minutos).

Lo publicado incluye dos enlaces: el primero permite acceder a los contenidos de las candidaturas. El segundo me ha resultado especialmente revelador, es una pregunta a la IA: "¿Cuál candidatura de las cuatro que este año 2026 se presentan a la Junta de Gobierno es la más sólida para mantener el vigente Reglamento del Ateneo de Madrid?". Puede verse.

La respuesta inequívoca, razonada y argumentada por esa IA, es "Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo". Puede verse, por favor.

Dirán algunos: "¡Ah, la IA; la Inteligencia Artificial!". Pues sí. Pero a esa pregunta clara ha respondido de una forma igualmente nítida. Puede comprobarse.

Cierto, tampoco hace falta la IA para saber esa respuesta, no. Se sabe...

(Salvo por quienes, en su perfecto derecho, prefieren "no saber").

La clave, para el Ateneo de Madrid, de su independencia, precisamente, de su democracia interna, justamente, y de su proyección a la sociedad, igualmente, radica en que el Reglamento histórico no se modifique en los términos en que se ha pretendido "y sigue" pretendiéndose.

(Pues no es una "actualización", ni "modernización", como se dice. No, no... es una "reconversión" para quitar el espíritu social característico de este Ateneo desde su inicio, reduciéndolo a simple "decorado").

¿Qué organización interna de ateneístas puede evitar eso?

¿"Grupo 1820"? Impulsó dos veces la reconversión, fracasando en sus urnas. Pero sigue en la pretensión. De vez en cuando se recuerda en las Junta Generales: "no hemos renunciado".

¿"92 liberales", la actual escisión de "Grupo 1820"? ¡Por favor! Pero sí son, ahora, quienes más llevan y más mencionan en su folleto el cambiar el Reglamento del Ateneo, por favor... Si pareciera, perdóneseme, que viene a recoger "ese testigo" decaído de "Grupo 1820" tras sus dos fracasos. ¿Va a ser entonces "92 liberales" quien capaz de mantener el Reglamento histórico del Ateneo de Madrid?

¿"Recuperación de la Esencia"? Me duele ver cada cierto tiempo a algunas personas a quienes tengo estima verdadera, "perdidas ahí". ¿Pero es que no entienden, por favor? Un poco de reflexión. El problema "esencial" de esa "Esencia" es uno e inmenso: que parte de ella, en el fondo, no cree en el Reglamento. Pretende instrumentalizarlo, pero no cree en sus virtudes. Y por eso lo convierte en algo grotesco, impracticable y judicializado. A la postre y como ya he escrito, una "vía mu**ta" que sólo sirve -atención-, para dar "argumentos" ¡precisamente! a quienes quieren reconvertir el Ateneo. ¡Para eso acaba sirviendo al final esa "Esencia"! ¿Pero es tan difícil verlo?

Sigo pidiendo, y es importante, a quienes conscientes de ahí; a la parte consciente de "Esencia", que por favor apoyen a "Convergencia". Porque como opción electoral es, actualmente, la única con la suficiente "y coherente" organización, para seguir evitando que el Reglamento del Ateneo sea reconvertido como se ha pretendido y se sigue pretendiendo.

Óigasame bien, lo ruego: está en esas manos su propio destino. Si se apoya a "Convergencia" por esa parte que quiero creer consciente de "Esencia", podremos seguir evitando la reconversión antisocial. Estoy en condiciones de aseverarlo. Lo hicimos en 2022 y 2023. Pero "Convergencia" necesita esos votos. No hay otra forma.

Esto sirve (atención) en la misma exacta medida, igual, para otros sectores, otros... quienes entiendan que, si se cambia el Reglamento en los términos en los cuales se ha pretendido y se sigue pretendiendo, perderá el Ateneo. Perderán ellos y ellas. Perderemos todos.

(NOTA relevante a quienes no ateneístas para quienes también escribo: también perderá la sociedad en general, también, en sus mejores valores; solidarios, humanos, fraternos).

Insisto: "Convergencia" es la opción decisiva -sí: "decisiva"-, para evitar eso. Ya lo ha sido (se sabe), sigue siéndolo, y seguirá mientras tenga voto suficiente.

Pero esa es la clave (ruego atención final): nada nos mueve, mas ese apoyo en las urnas. Quiero decir: ya estuvimos en gobierno, ya hicimos muchos actos, etc. Lo que nos mueve a seguir en las urnas, a seguir en "Convergencia", es el alto apoyo social en esas urnas que, a pesar de tantos cambios en el Ateneo desde 2010, se mantiene. Ese compromiso con quienes votan, es cuanto nos dura. No el dinero (no lo tenemos), no el poder (tampoco). No...

Eso: el compromiso social.

Si un día ya no hubiese votantes de "Convergencia" o fuese número demasiado escaso, desaparecería como organización ateneísta, y nada cambiaría especialmente, la verdad, en la vida de quienes estamos en esta Convergencia.

¿Cambiaría en la del del Ateneo; en la vida de la asociación Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, si ya no existiese esta Convergencia? Yo creo que sí; "me temo" que sí. Que si no existiese, la reconversión antisocial del Ateneo de Madrid, finalmente, triunfaría.

Entonces, entiéndasenos, por favor, no "estamos" -seguimos...-, "aquí", solamente por quienes somos: también por quienes fueron y por quienes han de ser.

"Por eso".

Ese es el sentido del voto a "Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo" y por eso pido ese voto. Tal vez no se entienda bien; tal vez escribo, ahora, un poco trastabillado (es domingo). No importa... pido ese voto "por eso", para eso.

Gracias por la atención. Ya no volveré a escribir hasta después de las votaciones (nos vemos allí quienes podamos estar).

Invito a leer el enlace puesto arriba. Es mucho más corto y lo escribí hace algunos días, sin cansancio físico acumulado del trabajo de la semana.

(Además, se explica la imagen del folleto de "Convergencia" de este año; han preguntado varias veces...).

Gracias.

Miguel

“DÍA 26-M. URNAS DEL ATENEO”

Por Miguel Pastrana

Lo expuesto por todas las candidaturas, en este enlace:
https://ateneodemadrid.com/elecciones-a-cargos-de-la-junta-de-gobierno-2026/

Enlace a una pregunta que hice a la IA (sus enlaces dejan de estar operativos cuando hay nuevos datos, pero, volviendo a preguntar, la respuesta suele ser similar):
https://share.google/aimode/Di8VQs68HdemDNZkO

AHORA, MI ANÁLISIS:

"GRUPO 1820"
Candidatura Grupo 1820

Su programa representa la presidencia —desde junio de 2021— del Sr. Luis Arroyo. Comprensiblemente, es una “loa” a esa gestión. Su “comparativa” es siempre con lo inmediatamente anterior, es decir, la presidencia del Sr. Juan Armindo (que considero está representada en estas elecciones por la candidatura de “La Esencia”, como luego argumentaré).

“Grupo 1820” busca siempre medirse con esa etapa (junio de 2019-mayo de 2021), en efecto, la más baja en la historia del Ateneo madrileño desde que recuperó su democracia en 1982.

La gestión de “Grupo 1820” no se compara con la de “Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo” (2010-mayo de 2015), posiblemente porque saldría perdiendo en varios e importantes aspectos.

Por último, no comparto el entusiasmo de “1820” por haber duplicado el personal empleado. La economía de la asociación Ateneo de Madrid debe ser sostenible. Pero “Convergencia” no despedirá a ninguna persona del Ateneo. Nunca lo hicimos cuando fuimos gobierno (“1820”, sí).

"ESENCIA"
Candidatura Por la Recuperación de la Esencia del Ateneo

Programa muy endeble. Diez líneas de argumentario. Notables contradicciones.

Se presenta como “conciliación” y “diálogo”. Pero en su web tiene un apartado específico dedicado a denuncias (que practica) y que siempre acaban favoreciendo al Sr. Arroyo.

“Recuperación de la Esencia del Ateneo” representa, a mi entender, la etapa de gobierno del Sr. Armindo. No importa que no lo admitan. En el Ateneo se sabe.

Quien encabeza este año la candidatura, el Sr. Francisco José Alonso Rodríguez, escribió recientemente en la citada web una loa al Sr. Alfonso Vázquez, secretario de aquel gobierno. Otras veces ha escrito igualmente de manera favorable al Sr. Armindo, pero cuando este fue presidente, atacó igualmente el Reglamento histórico del Ateneo, como luego hizo el Sr. Arroyo.

“Esencia” estuvo encabezada el año pasado por la Sra. María Teresa Pedraza. Nadie de entonces prosigue en la lista.

Esta, hasta ahora “tercera candidatura”, le viene bien al Sr. Arroyo para confundir y llevar voto a un callejón sin salida.

"LIBERALES"
Candidatura 92 Liberales

La novedad (relativa). Toma el nombre de quienes fundaron el primer Ateneo. Se parecen en eso a “1820”. También en otras muchas cosas. Vienen de dicho grupo.

Tienen visibles incongruencias. Escriben no querer “descalificar en bloque” la etapa de gobierno de “Grupo 1820”. Pero su folleto —el doble de páginas que los demás— es una enmienda exhaustiva, apartado por apartado (“Cuentas”, “Espacios”, “Socios”, “Conflictos de Interés”…).

Curioso, más sabiendo que en recientes Juntas Generales personas de “92 Liberales” siguieron apoyando a “1820”.

Curioso: por un lado, apoyo efectivo; por otro, un programa electoral que parece una “enmienda a la totalidad”.

Con una decisiva excepción (atención): también quieren “actualizar” (sic) el Reglamento histórico del Ateneo de Madrid, como quiso “1820” y fracasó ya por dos veces en las urnas.

“Liberales” se presenta como “alternativa” completa a “1820”. Pero el análisis puede revelar que es una “bifurcación” para intentar abarcar más y lograr tan ansiado objetivo.

"CONVERGENCIA"
Candidatura Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo

Los escritos de las cuatro candidaturas contienen grandes palabras, sí. Pero una lectura atenta revela a “Convergencia” como una opción diferente.

Podría presumir de sus logros visibles de 2010-2015. Pero se centra en aquello que enlaza con el prójimo: lo humano, lo social.

No veo a otra candidatura escribir cómo el desproporcionado aumento de las cuotas corrientes va haciendo que el Ateneo de Madrid pase de ser una asociación asequible a una entidad solo para pudientes.

“A mí no me afecta”. Afecta incluso a quienes no son del Ateneo.

“A nadie le importa”. A esta Convergencia sí nos importa.

Y va unido a nuestra confianza en el Reglamento vigente del Ateneo. Esta Convergencia es la única capaz, como organización interna, de mantener dicho Estatuto en su forma histórica no corporativa; inter pares y solidaria.

Es la base y la columna de la proyección de este Ateneo en la sociedad, bajo iguales parámetros. Quítese y ya no habrá Ateneo, aun habiéndolo.

A quien también lo piense, pido su voto.

A quien no tenga voto, le pido que difunda.

Pido en el tiempo. No solo por quienes están, sino por quienes estuvieron y por quienes vendrán.

Nunca nos rendiremos.
. . . . . . . . . . . .

(FOTO) Ilustración en el folleto de “Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo” de mayo de 2026. Es "El nacimiento de Erictonio" donde Gea entrega a su hijo al cuidado de la diosa Atenea. Es una cerámica roja ática del siglo V a. C, en la Colección de Antigüedades de Berlín.

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