09/07/2026
¿Quién dijo que los límites no se pueden romper? 🌊✨
Gabi siempre ha sido un enamorado del agua. Para él, hotel o playa que pisaba, hotel o playa en la que se metía. Pero tras sufrir un ictus, esa pasión se convirtió en un reto lleno de barreras: la sensación ya no era la misma y entrar al agua requería mucha ayuda.
Hoy, la historia es muy distinta. El progreso de Gabi a través de la terapia acuática es la prueba de que, con constancia y el medio adecuado, lo imposible se vuelve alcanzable:
✅ De no saber entrar a hacerlo de forma autónoma por las escaleras.
✅ De los saltitos a la pata coja con apoyo, a lograr mantenerse boca abajo siendo plenamente consciente de su hemicuerpo izquierdo.
✅ De la inestabilidad, a conseguir el equilibrio necesario para nadar solo, sin desequilibrarse y manteniendo su posición.
Pero esto no se queda aquí❗
Gabi sigue trabajando duro para mejorar su estabilidad y pronto nadar con menos apoyo.
Fuera del agua, ya camina dando apoyo firme a su pierna izquierda y controlando su pisada.
La terapia acuática es mágica: nos permite ganar velocidad en el movimiento cuando este se siente enlentecido y, sobre todo, ayuda a vencer ese miedo a caerse que tanto frena el avance.
Verte disfrutar de nuevo de estas sensaciones es nuestra mayor recompensa. ¡Sigue así, Gabi, imparable! 💪🏼💙
MovimientoEsVida Progreso NeuroRehabilitación Orgullo