28/07/2026
Otra vez ha vuelto a pasar… 🥺🤬
Mientras muchas personas preparan sus vacaciones o disfrutan de las fiestas, alguien ha decidido que la mejor forma de hacerlo es deshacerse de unas vidas inocentes.
Porque esterilizar cuesta. Porque asumir responsabilidades incomoda. Y porque, total… siempre habrá alguien que recoja las consecuencias.
Han vuelto a abandonar unos bebés en una colonia felina controlada. Como si fueran basura. Como si su vida no valiera nada. Y, para quedarse con la conciencia tranquila, incluso han dejado tres cuencos. Como si eso compensara el abandono.
Pero no. No lo hace.
Detrás de cada gatito abandonado hay personas que llevan todo el año rescatando, alimentando, capturando, esterilizando y cuidando de cientos de animales. Personas que no son superheroínas ni superhéroes. Que tienen familia, trabajo, obligaciones y también merecen descansar.
Sin embargo, una vez más, serán ellas quienes renuncien a sus vacaciones, a su tiempo y a su tranquilidad para intentar salvar unas vidas que nunca debieron acabar en la calle.
Porque rescatar no es solo recoger un gato. Es pagar veterinarios, alimentación, medicación y arena. Es dedicar horas a hacer publicaciones, responder mensajes, organizar acogidas y buscar adopciones responsables. Es sufrir cuando no llegan las ayudas y celebrar cada hogar conseguido. Es un desgaste económico, físico y emocional que muy pocas personas llegan a imaginar.
Y todo ese esfuerzo existe porque hay quienes siguen creyendo que abandonar animales es una opción.
No, no lo es.
La solución empieza por la responsabilidad. Esteriliza. Identifica. Cuida. No abandones.
BASTA YA. Porque ningún animal merece ser tratado como un objeto del que uno puede desprenderse cuando le estorba. Y ninguna persona que dedica su vida a salvarlos debería cargar con la irresponsabilidad de quienes los abandonan.