Gracias a la iniciativa de Iñaqui Ulibarri, instructor en la Escuela de Vuelo de Senasa, en el aeródromo de Ocaña, nació la asociación y se le dio el nombre prestado de la asociación de pilotos con discapacidad de Alemania, "Las Sillas Voladoras". En octubre de 2005 se constituyó la asociación, en un principio, como consecuencia de la negativa de la Administración, o sea de Aviación Civil, el Depa
rtamento de Licencias, para promover y conseguir que las personas con una discapacidad motora pudiéramos obtener también en España la licencia de piloto de planeador. Pretendimos que se aplicara la misma normativa de ámbito europeo, ya que en Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Holanda, Finlandia etc. las personas discapacitadas llevan años practicando el vuelo sin motor. Costó conseguirlo y requirió el esfuerzo y empeño personales de mucha gente desde que, ya en el año 2000, se suscribió un convenio entre la Dirección General de Aviación Civil, SENASA (la Sociedad Estatal para las Enseñanzas Aeronáuticas), PREDIF y la Fundación VODAFONE. El 8 de Agosto de 2008, por fin, vimos hecho realidad nuestro sueño, cuando salió publicada en el BOE la Orden Ministerial que permite a las personas con discapacidad motora sacarse la licencia de piloto de planeador. Uno de los objetivos principales de "Las Sillas Voladoras" ha sido y seguirá siendo darnos a conocer a cuantas más personas posibles con cualquier discapacidad que tengan ilusión por volar, darles así la oportunidad de "un bautizo en el cielo" y de esta manera ofrecerles que "se pongan alas", vivan y conozcan lo que es el espíritu de la libertad. El proyecto consta en proporcionar a personas con limitaciones unas experiencias terapéuticas, lúdicas, y de motivación que pueden derivar en conseguir que estas personas salgan de sus casas o rutinas, conozcan que son capaces de volar, de practicar un hobby o de hasta poder trabajar en la aviación si se lo proponen. Hay muchas opciones para poder trabajar en el mundo de la Aviación y Las Sillas Voladoras lucha por los derechos de las personas con discapacidad en el mundo de la Aviación. Todo aquel que prueba nuestra actividad, en primer lugar siente un beneficio terapéuticos adquiere un empoderamiento y a partir de la experiencia, su vida cambia y entiende que puede hacer muchas más cosas de las que se pensaba. Las personas que sufren problemas del tipo que sean por su discapacidad, con nosotros aprenden/descubren que en la aviación hay nuevas oportunidades para aprender un oficio, trabajar una afición, trabajar unos estudios, y/o practicar un deporte.