27/06/2026
Nuevamente toca arreglar los desperfectos que las condiciones climatológicas y la al parecer inevitable acción vandálica de algunos desaprensivos que, por sus “razones” cometen y después hay que subsanar tenemos que soportar. Por cierto, “razones” en las cuales no conviene entrar por temor a represalias, ya saben…
El caso es que tenemos ya casi a la vista el día de las fiestas en honor a nuestra patrona la Virgen del Carmen y hay que dejar esta pieza histórica y su inmediato alrededor, como se dice, en perfecto estado de revista.
Tras haber padecido estos días de atrás unas obras en la zona de ubicación de la pieza histórica, que, dicho sea de paso, estas obras han dejado el lugar mucho mejor de cómo estaba, ahora toca a nuestra asociación (Amigos de los Museos de Tarifa” la labor de mantenimiento.
Ahora hay que pasar a la fase de reparación: primero hay que lavarlo a fondo para saber cuáles son los desperfectos, hacer una relación de ellos para poder presentar una propuesta de reparación a la APBA (Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras); esto no es nada fácil pues, dado el lugar (zona de tránsito de pasajeros) hay que observar toda una amplia normativa de seguridad.
Salvado ese escollo de trámites burocráticos, hay que ponerse manos a la obra teniendo en cuenta todas las citadas medidas de seguridad y otras más que nos da la Madre Naturaleza (ahora aquí en Tarifa conocida como la Pacha Mama) y pelearnos a brazo partido con el puñetero y pertinaz Levante (o Poniente), un sol de justicia que hace que determinada parte del torpedo alcance temperaturas de más de 60 grados y, como no, aguantar las críticas de más de uno (o una) que nos consideran personas amantes del belicismo y la violencia. Qué le vamos a hacer, son cosas que pasan.
Después viene la parte gratificante: Trabajar.
Aquellos que no saben lo que es un objeto de siete metros de longitud por medio metro de diámetro fabricado en acero, que, además, es expuesto a las inclemencias de viento, sol y salinidad extrema, no sabe lo que son sus consecuencias en forma de deterioro. Vale, lo sabemos, nadie dijo que esto sería fácil. Tras catorce años, como la canción a la Puerta de Alcalá, ahí está, ahí está… Viendo pasar el tiempo.
Huelga decir que, dadas las condiciones que pide nuestra asociación, voluntarios para echar una mano no hay.
Existe, eso sí, una enciclopedia que estamos escribiendo y que tiene por título: “Varios millones de excusas para no trabajar y quedar como persona solidaria dando apoyo moral”. Creemos no se llegará a publicar por, nos dicen, tener un título muy largo.
¡¡FELIZ VERANO!!