19/06/2026
1950. Autobús de viajeros de «La Sepulvedana» a punto de partir con destino Segovia, desde su central en la calle Palafox, popularmente conocida como la calle del Acueducto, por el bar que se encontraba al lado, hacia 1950.
En esa época, el servicio era diario, excepto domingos. El billete incluía un viaje de ida y otro de vuelta.
El servicio era muy estricto y no había viajes a todas horas. Si perdías el autobús de vuelta, no te quedaba más remedio que pasar la noche en Madrid.
No existían los maleteros de hoy en día. Todo el equipaje subía al techo del autobús gracias a una escalera trasera. Los mozos amarraban las maletas, paquetes grandes e incluso bicicletas con cuerdas en la baca.
Debido a estos horarios, las posadas y fondas de la zona de la Plaza Mayor y la Cava Baja siempre estaban llenas de viajeros de los pueblos.
Foto: Manuel Urech.