01/09/2026
Entre las 12 del mediodía y las 14:30 h. del 14 de junio de 1885 tuvo lugar en Soto una formidable tormenta con pedrisco e inundación del río y barrancos que originó gravísimos perjuicios en las cosechas en todo el término municipal. El daño causado en la hortaliza ascendió al 100% por haber sido todo inundado, los frutos se perdieron, en cereales y legumbres los daños alcanzaron un 75% por ciento y el arrastre de caminos y paredes de heredades arruinadas ocasionó a sus dueños un daño de un 20% del valor de dichas heredades. El perjuicio causado al municipio en dichos caminos le originó gastos incalculables.
El Ayuntamiento formalizó el correspondiente expediente justificativo de los males ocasionados al término municipal. Para ello decidió que se examinase a tres propietarios, de entre los mayores contribuyentes, de los que no hubiesen sufrido daños, para que declarasen sobre lo acontecido. Eligieron para tal fin a don Faustino de la Fuente y Santa María, don Lucas Fernández Carrillo y don Esteba Oca. También se acordó nombrar a don Tomás Romero Campo y don Atanasio Sáenz Reyes, vecinos de probidad, inteligentes por no haber agrónomo, al objeto de que reconociesen los campos perjudicados en todo o en parte por el pedrisco, la espantosa lluvia e inundación consecuente.
Véase esta noticia histórica al completo en:
CALVO, Roberto, "1885: el año del pedrisco", ARCES, 2, 2007, p. 10.
En la imagen, avenida del río Leza a su paso por Soto de Cameros.