22/09/2026
«Hoy se nos ha ido un amigo de verdad, D. José Ángel Villalba, el de "Rehalas Moncayo", alcalde del Buste, "el Cholas", "el Litaguense".
Es difícil con palabras aplacar el dolor, pues las heridas profundas del alma solo cicatrizan con un mar de lágrimas y con el bálsamo del tiempo.
Le enseñó a su hija Lidia, su ojito derecho, cómo se rompía el monte cogiéndole siempre la mano para pasar un río, atravesar un barranco de estepas o una bardalera de zarzas, ascender a un peñón o para descender una senda escarpada.
Le explicó las querencias y las trochas de jabalíes, venados y corzos. Le mostró hermosos paisajes, cómo hablan los vientos y cómo encandilan las fragancias de plantas y flores.
Le enseñó cómo cuidar de una rehala y el amor apasionado a sus perros.
Le metió el gusanillo que llevamos muchos de nosotros dentro. Los valores ancestrales de pureza, de humildad, de sencillez, de compañerismo y, sobre todo, le enseñó a valorar y respetar la vida.
Hoy el Moncayo se ha levantado un poco triste, hay un silencio desde el Buste a Litago porque a José Ángel le ha tocado marchar a la atalaya más alta donde descansan las almas y los sueños de muchos otros rehaleros.
A su familia y amigos nos ha dejado una estela brillante de amor y libertad para iluminar siempre el camino.
Estoy seguro de que la Lidia es como los perros buenos de jabalí, con mucha casta y bravura, y volverá a "romper monte" con su rehala y cuando toque la caracola José Ángel estará ahí, como siempre, cuidándola.
Que Dios lo tenga en su Gloria y que todos nosotros lo llevemos siempre en la memoria con una sonrisa.
Descansa en paz y hasta siempre, amigo».
✍🏻 Chus Cote, delegado de ARRECAL en Zaragoza.