04/09/2026
Estos días hemos vivido uno de esos momentos que, aunque puedan parecer sencillos, tienen un enorme significado. Compartimos un almuerzo entre todas las personas que formamos parte de nuestro programa de Protección Internacional, haciendo una pausa para disfrutar de algo tan cotidiano como sentarnos alrededor de una mesa.
Porque compartir una comida va mucho más allá de alimentarse. Es conversar, reír, escuchar, interesarse por el otro y sentirse parte de un grupo. Es ese instante del día que muchas personas identifican con el hogar, con la familia y con los cuidados.
Para quienes han tenido que dejar atrás su país, sus seres queridos y gran parte de su vida, estos espacios de convivencia cobran un valor especial. Son momentos en los que se fortalecen los vínculos, se crean nuevas redes de apoyo y se construye un sentimiento de pertenencia que acompaña en el camino hacia la integración.
Porque, a veces, una mesa compartida también puede convertirse en un lugar donde volver a sentirse en casa. 🌍❤️
📍 Financiado por:
* Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.