16/10/2026
🔴COMUNICADO SAT🔴
POR UNA HUELGA GENERAL QUE PONGA LA VIDA DE LA CLASE TRABAJADORA EN
EL CENTRO
Las movilizaciones de estos días han demostrado la fuerza de una clase trabajadora
organizada. La huelga general ya está convocada: ahora debemos convertirla en una
herramienta real de lucha.
En Andalucía sabemos lo que significa no poder acceder a una vivienda digna: salarios
insuficientes, alquileres que absorben cada vez más nómina, jóvenes obligados a compartir
piso y familias que deben elegir entre pagar la vivienda, llenar la nevera o afrontar las
facturas. Sufrimos también la especulación y la turistificación, que expulsan a los vecinos de
sus barrios y obligan a muchos trabajadores a vivir cada vez más lejos de sus empleos.
Pero sabemos que hay alternativas, como demuestra Marinaleda, ejemplo de resistencia y
trabajo colectivo.
La vivienda es también una cuestión salarial y laboral. No son luchas separadas: mientras
aumenta el coste de la vida, nuestros salarios pierden poder adquisitivo y una parte
creciente de nuestro trabajo se destina a garantizar un techo. Por eso, una huelga por la
vivienda debe ser también una huelga por los salarios dignos, el empleo estable, la
reducción de jornada, contra la precariedad, por unos servicios públicos de calidad y por
unas condiciones de vida dignas.
La convocatoria es un paso importante, pero su fuerza dependerá de nuestra capacidad
para construirla desde abajo. No puede quedarse en una fecha ni en un acuerdo entre
direcciones sindicales. Hay que llevarla a cada centro de trabajo, comité, sección sindical y
asamblea, y también a los barrios, junto a las organizaciones de vivienda y quienes sufren
desahucios, alquileres abusivos y condiciones habitacionales indignas.
No somos una clase trabajadora en el centro de trabajo y otra en el barrio: somos las
mismas personas. Quien reclama un aumento salarial defiende también su derecho a una
vivienda digna; quien se organiza contra un desahucio defiende las condiciones de vida de
nuestra clase; quien combate la precariedad se enfrenta a una lógica que convierte nuestras
necesidades básicas en mercancías y fuentes de beneficio.
Desde el SAT defendemos una huelga general con objetivos concretos, construida desde
los centros de trabajo y los barrios, capaz de arrancar conquistas y de confrontar un sistema
que subordina nuestras vidas al beneficio empresarial. La preparación de la huelga debe
unir las luchas que demasiado a menudo aparecen separadas: salario y vivienda, trabajo y
vida, centros de trabajo y barrios forman parte de una misma lucha.
Esta defensa de la vida y la dignidad exige también nuestra solidaridad internacionalista con
el pueblo palestino. La lucha contra la explotación es inseparable de la defensa de los
pueblos frente a la opresión, la ocupación y la violencia. Frente a quienes anteponen sus
intereses económicos y políticos a la vida, reivindicamos la organización y la movilización de
la clase trabajadora como herramientas de lucha y solidaridad internacionalista.
Llamamos a las organizaciones sindicales, comités de empresa, secciones sindicales,
organizaciones de vivienda, colectivos sociales y al conjunto de la clase trabajadora a participar activamente en la preparación de la huelga, convocar asambleas, extenderla a los
centros de trabajo y construir una movilización amplia y fuerte.
Porque una huelga general no se mide únicamente por quienes la secundan durante una
jornada, sino por nuestra capacidad para organizarnos, paralizar la producción y los
servicios y hacer valer nuestra fuerza colectiva.
La huelga ya está convocada. Seamos el motor del cambio.
Desde el SAT, ¡a la huelga general!