11/01/2026
LOS VIAJEROS Y LA GRAN MONTAÑA.
Unos viajeros llegaron cansados al pie de una montaña muy grande, rugosa y empinada, con una cima entre nubes y picos nevados. Se pararon a descansar y a reponer fuerzas. Una vez sentados, para desahogarse y divertirse un rato, uno de ellos gritó con todas sus fuerzas:
- ¡¿¿Estamos acompañados en esta montaña o estamos solos??! -
Entonces la montaña les devolvió el eco:
- ¡Solos …!, ¡Solos …!, ¡Solos! -
Molestos y confundidos, otro de los viajeros le volvió a gritar:
- ¡¿Por qué os escondeis?! ¡¿Tenéis miedo?! -
La montaña les repitió:
- ¡Miedo …!, Miedo …!, ¡Miedo! -
En ese momento los viajeros en su confusión y todavía más molestos, le volvieron a gritar:
- ¡¡¡¿Queréis pelea?!!! -
Y la montaña con el eco les contestó:
- ¡Pelea ...!, ¡Pelea ...! ¡Pelea! -
Entonces los viajeros creyendo que en la montaña había otras personas que se burlaban de ellos salieron corriendo. Pero al llegar a una pequeña pequeña aldea muy cercana a la gran montaña. Un anciano muy sabio que pasaba por su lado, los escuchó y les dijo:
- En la gran montaña no vive nadie desde hace mucho tiempo. Hay un refugio que era la casa donde vivía un viejo amigo, pero ya no está con nosotros. La gran montaña no repite lo que ustedes le decís para así poder heriros, sino para mostrar vuestros propios pensamientos.
Si queréis escuchar algo que sea distinto de la gran montaña, podéis decirle algo que os sea distinto. Todo dependería del modo, el tema o la educación con la que le habléis. -
Los viajeros lo pensaron y decidieron volver a los pies de la montaña, y uno de ellos respiró hondo y gritó:
- ¡¿Nos permitís seguir adelante?! -
Y la gran montaña les respondió:
- ¡Adelante… adelante… adelante! -
Entonces los viajeros sonrieron, cogieron sus cosas y pudieron seguir adelante ...✍️
A veces no es el mundo que nos rodea el que nos cambia, sino lo que cada uno de nosotros le dice al mundo.
Lo que entregas regresa; la vida suele devolver exactamente lo que le gritamos, decimos y expresamos cuando nos queremos comunicar.
Todos nosotros somos lo que pensamos y solemos hablar, en la expresión, pueden estar reflejados nuestros pensamientos.
Antonio García A.kus ☕