Como todas las historias grandes, ésta también merece ser contada desde el principio. A raíz de aquel inolvidable terremoto en Enero de 2010, unas carmelitas Vedruna, entre ellas nuestra querida Nati, se aventuraron a ir a aliviar el sufrimiento de aquel pueblo que ya vivía el dolor antes de que temblara la tierra. Allí permanecieron unos meses, volviendo a España con muchos proyectos en la cabeza
y en el corazón. A partir de esa fecha, todos los veranos volvieron con un grupo de voluntarios a Tabarre, un barrio de Puerto Príncipe, donde el terremoto hizo de los mayores estragos. Entre todos se fueron alcanzando sueños como el de llevar agua potable, una escuela y comedor para 450 alumnos, una panadería con su furgoneta, de esta forma se ha podido dar trabajo a un numeroso grupo de personas; campamentos de verano, donde se garantiza a los niños dos comidas diarias, talleres, juegos.. Este año, nuestra asociación, quiere dar continuidad y complementar todos esos proyectos y más que se llevan en el barrio por diferentes ONGs, con un proyecto de taller de costura para mujeres, que son el alma y la vida de ese país. Trabajamos en coordinación con el padre Rafael, un hermano haitiano de los padres Paúles que vive por y para el barrio. Nuestra misión es escolarizar al mayor número de niños del barrio para que puedan ir al colegio y así poder asegurarles su alimentación.