26/05/2026
Se nos ha ido un gran amigo, una de esas personas especiales que las aguas abiertas nos regalan en el camino.
David era mucho más que un nadador. Era el nexo de unión, el motor y el vínculo de muchísima gente. Una de esas personas capaces de crear amistad y recuerdos inolvidables alrededor del agua.
En tu despedida, todos coincidíamos en lo mismo: has unido a muchísimas personas y has dejado huella en todas ellas. Disfrutabas la vida de una manera única, intensa y auténtica, y tenías el don de contagiar esa forma de vivir a quienes te rodeaban.
Nos has hecho disfrutar muchísimo.
De las travesías, de los viajes, de las risas, de esos momentos después de nadar alrededor de una mesa, compartiendo vida.
Estamos muy tristes por tu pérdida, pero si algo nos has enseñado es que la vida hay que vivirla al máximo. Y por eso siempre vas a estar con nosotros, en cada travesía, en cada brazada y en cada aventura acuática de esas que tanto te gustaban.
Siempre que algún nadador de nuestro club iba hacia Huelva, lo dejábamos en tus manos porque sabíamos que estaba en las mejores manos posibles. Y todos volvían diciendo lo mismo: “qué grande es David”.
No te vamos a olvidar, porque esa es la manera de mantener vivo tu recuerdo.
Nuestro más sincero pésame a todo el Natación Sevilla Master CD, a sus amigos —que son muchísimos— y a toda la familia de las aguas abiertas, que hoy queda un poco más huérfana sin ti.
Muchísimo ánimo y todo nuestro cariño para tu querida Lourditas, para toda tu familia y especialmente para Ma Pérez de Diego, tu hermano de travesías, de confidencias y de vida.
Hasta siempre, amigo.