24/10/2026
A veces, para entender de dónde venimos, necesitamos detenernos a mirar.
Hemos ido a ver Passeu, una propuesta de Casa Teatre () y Calatea (Calatea) dentro de la programación del Passatge Insòlit (Passatge Insòlit), que recupera la historia de Enrique Serrano () y las fotografías que hizo de la primera gran manifestación LGTBI+ de Barcelona, en 1977, cuando tenía apenas 17 años.
Una pieza íntima de teatro de objetos que nos habla de lo conseguido, de lo que todavía queda por conquistar y de la importancia de no dejar que la memoria se pierda en un cajón.
Porque la fotografía no es solo una imagen de lo que pasó. Es una forma de conservar aquello que alguien quiso que viéramos. Nos permite reconocer a quienes estuvieron antes, poner rostro a las luchas y entender que los derechos que hoy reivindicamos no aparecieron de la nada.
Los colectivos y los movimientos sociales también se construyen con memoria. Con personas que se organizaron cuando hacerlo tenía un coste, que ocuparon las calles cuando la visibilidad era un acto de valentía y que abrieron caminos que otras hemos podido recorrer después.
Mirar esas fotografías es recordar que antes de nosotras hubo otras. Que no empezamos de cero. Que formamos parte de una historia colectiva hecha de resistencias, alianzas y conquistas, pero también de todo aquello que aún nos queda por hacer.
Y que conservar esa memoria no es vivir ancladas en el pasado: es saber de dónde venimos para decidir hacia dónde queremos ir. 🏳️🌈✊🏻
¡Gracias por contar con nosotres! ♥️
Gracias a Casa Teatre y Calatea por recordarnos que hay historias que merecen salir del cajón y seguir pasando de mano en mano.