28/02/2026
El Viejo Roble de la Loma.
Al viejo roble de la loma, donde fui a buscar lo que no sabía qué, y allí, sin saber porqué, lo encontré, ahora escribo.
Más cerca del cielo, la luz ilumina con fervor de primavera desde la raíz hasta las puntas de sus ramas al roble en las alturas.
Tan sujeto a la tierra que parece una extensión de ella, el viejo amigo nos recuerda que el tiempo pasado se hace presente, omnipresente, a su lado. Deja asi, en las grietas de su gruesa y rugosa corteza, fiel e imponente testimonio de los días, en los que, en cada uno de ellos, se ha mosttrado ante nuestros ojos, aunque seguro, muchos ni lo veamos.
El viejo amigo roble, hoy vestido de blaco para la ocasión, parece que descansa en medio del bosque montañoso, vigilante del tiempo y de sus estaciones. Siempre vivo, altivo, pero fiel y generoso servidor de refugio para sus muchos moradores.
Gracias viejo amigo.. Que Viva la Vida.