25/06/2026
Cerramos esta Segunda Escuela Política de Trabajadoras de Hogar hablando de una herramienta que muchas veces no pensamos como política: la lengua.
En este módulo reflexionamos sobre el euskara como herramienta de participación, empoderamiento y construcción de comunidad. Hablamos de cómo las lenguas expresan relaciones de poder, memoria e identidad, y de cómo una sociedad más justa también pasa por construir espacios donde todas las personas puedan participar y sentirse parte.
Porque las trabajadoras migradas no solo llegamos a una realidad social y lingüística: también la transformamos con nuestras experiencias, culturas y formas de hablar.
Defendemos un modelo de convivencia donde el euskara, junto con el resto de lenguas que habitan nuestros barrios y comunidades, sea una herramienta para generar vínculos, ampliar derechos y fortalecer la participación colectiva.
Porque la diversidad lingüística no es un problema que resolver, sino una riqueza que construir juntas. 🌱