04/06/2026
El mes de mayo es un mes especialmente dedicado a nuestra Madre y en no podíamos dejar pasar la ocasión para acabarlo de la mejor manera, viviendo uno de esos momentos que quedan guardados en el corazón, acercándonos a ella para dejarnos mimar en sus brazos.
Tras un mes de mucho jaleo y muchas actividades nos acercamos al altar con el alma cansada y algo acalorada para llevar la ofrenda floral a María como sencillo, pero profundo gesto de amor. A ella le dejamos nuestras ilusiones, nuestro cariño y GRATITUD, porque llevar flores a la Virgen es mucho más que una tradición. Es una manera de honrarla como Madre, de poner en sus manos todo lo que nos preocupa y de agradecer que nos acompañe y cuide cada día.
Esta celebración pudo ser tan especial porque la compartimos con algunas familias que no dudaron en responder a nuestra llamada y participar.
Ver el cariño con el que se acercaban Joaquin y su hermano, madres como la de Jose María, Carmen, Alberto o Ramón (y tantos otros) que desde la distancia dejaron que fueran ellos solos al encuentro, pero que con su presencia reafirmaban el apoyo no solo a sus hijos, sino a esta otra casa que les acoge cada día, nos emociona profundamente.
Hoy ponemos la mirada en María que vela de cada una de las personas que forman parte de (familias, profesionales y voluntarios) caminando siempre a nuestro lado.
Que siga guiándonos y enseñándonos a vivir con la sencillez, la alegría y el amor que hemos visto reflejados en cada una de las flores ofrecidas, igual de puras que el corazón de cada uno de nuestros chicos y chicas.
💙 Gracias, María, por estar siempre con nosotros.