12/08/2026
Hoy el cielo nos ha regalado un eclipse. 🌒
Durante unos minutos, la luz cambió, el mundo pareció detenerse y todos levantamos la mirada para contemplarlo, pero aunque todos miremos el mismo cielo, cada persona lo vive de una manera diferente.
Así es también el autismo: un mismo espectro, infinitas realidades.
El eclipse no ha hecho desaparecer el sol, solo lo ha cubierto durante un instante y quizás, con el autismo ocurre algo parecido; a veces, detrás de una dificultad, de una conducta, de un silencio o de una forma diferente de comunicarse, hay todo un universo por descubrir y que todavía no hemos aprendido a mirar.
Quizás esa sea la lección más bonita de este eclipse: aprender a mirar más allá de lo que nuestros ojos alcanzan a ver.