07/12/2025
V. El pequeño obstáculo
1. Un pequeño obstáculo les puede parecer muy grande a los que aún no
comprenden que los milagros son todos el mismo milagro. Mas enseñar
esto es la finalidad de este curso. Ése es su único propósito, pues es lo único
que hay que aprender. Y lo puedes aprender de muchas maneras. Todo
aprendizaje o bien es una ayuda para llegar a las puertas del Cielo o bien un
obstáculo. No hay nada entremedias. Hay solamente dos maestros, y cada
uno de ellos señala caminos diferentes. Y tú seguirás el camino que te
señale el maestro que hayas elegido. Sólo hay dos direcciones que puedes
seguir, mientras perdure el tiempo y elegir tenga sentido. Pues jamás se
podrá construir otro camino, salvo el que conduce al Cielo. Tú sólo eliges
entre ir al Cielo o no ir a ninguna parte. No hay más alternativas que éstas.
2. Lo único que se puede perder es el tiempo, el cual, en última instancia,
no tiene ningún sentido. Pues sólo supone un pequeño obstáculo para la
eternidad y no significa nada para el verdadero Maestro del mundo. Sin
embargo, dado que tú crees en el tiempo, ¿por qué desperdiciarlo no yendo
a ninguna parte, cuando lo puedes utilizar para alcanzar la meta más
elevada que se puede lograr mediante el aprendizaje? No pienses que el
camino que te conduce a las puertas del Cielo es difícil. Nada que
emprendas con un propósito firme, con absoluta determinación y lleno de
una feliz confianza, llevando a tu hermano de la mano y en armonía con el
himno del Cielo, es difícil de lograr. Lo que en verdad es difícil es vagar,
solo y afligido, por un camino que no conduce a ninguna parte ni tiene
ningún propósito.
3. Dios te dio Su Maestro para que reemplazase al que tú inventaste, no
para que estuviese en conflicto con él. Y lo que Él ha dispuesto reemplazar
ya ha sido reemplazado. El tiempo tan solo duró un instante en tu mente, y
no afectó a la eternidad en absoluto. Y así es con todo el tiempo que ha
pasado; y todo permanece exactamente como era antes de que se
construyese el camino que no lleva a ninguna parte. El brevísimo lapso de
tiempo en el que se cometió el primer error -en el que todos los demás
errores están contenidos- encerraba también la Corrección de ese primer
error y de todos los demás que partieron de él. Y en ese breve instante el
tiempo desapareció, pues eso es lo que jamás fue. Aquello a lo que Dios dio
respuesta ha sido resuelto y ha desaparecido.
4. A ti que aún crees vivir en el tiempo sin saber que ya desapareció, el
Espíritu Santo te sigue guiando a través del laberinto infinitamente pequeño
e insensato que todavía percibes en el tiempo a pesar de que ya hace mucho
que desapareció. Tú crees estar viviendo en lo que ya pasó. Cada cosa que
ves la viste sólo por un instante, hace mucho, antes de que su irrealidad
sucumbiese ante la verdad. No hay ni una sola ilusión en tu mente que no
haya recibido respuesta. La incertidumbre se llevó ante la certeza hace tanto
tiempo que es ciertamente difícil seguir abrigándola en tu corazón como si
aún estuviese ante ti.
5. Este ínfimo instante que deseas conservar y hacer eterno, se extinguió tan
fugazmente en el Cielo que ni siquiera se notó. Lo que desapareció tan
rápidamente que no pudo afectar el conocimiento del Hijo de Dios, no
puede estar aún ahí para que lo puedas elegir como maestro. Sólo en el
pasado -un pasado inmemorial, demasiado breve como para poder erigir un
mundo en respuesta a la creación- pareció surgir este mundo. Ocurrió hace
tanto tiempo y por un intervalo tan breve que no se perdió ni una sola nota
del himno celestial. Sin embargo, en cada acto o pensamiento que aún no
hayas perdonado, en cada juicio y en cada creencia en el pecado, se evoca
ese instante, como si se pudiese volver a reconstruir en el tiempo. Lo que
tienes ante tus ojos es una memoria ancestral. Y quien vive sólo de
recuerdos no puede saber dónde se encuentra.
6. El perdón es lo que nos libera totalmente del tiempo y lo que nos permite
aprender que el pasado ya pasó. Ya no se oye hablar a la locura. Ya no hay
ningún otro maestro ni ningún otro camino. Pues lo que ha sido erradicado
ha dejado de existir. ¿Y quién puede encontrarse en una ribera lejana, y
soñar que está al otro lado del océano en un lugar y en un tiempo que hace
mucho que desaparecieron? ¿Cómo iba a poder impedir este sueño que él
esté donde realmente está? Pues donde él está es un hecho, y sus sueños, de
la clase que sean, no pueden cambiarlo. Con todo, puede imaginarse que
está en otro lugar y en otro tiempo. Lo que a lo sumo puede hacer es
engañarse a sí mismo creyendo que eso es verdad y convertirlo de meras
imaginaciones en creencias y en locura, completamente convencido de que
donde prefiere estar es donde está.
7. Mas ¿podría eso impedirle estar donde está? ¿Es cualquier eco del pasado
que él pueda oír un hecho en comparación con lo que se puede oír donde él
está ahora? ¿Y en qué medida pueden sus propias ilusiones con respecto al
tiempo y al espacio cambiar el lugar donde él realmente está?
8. Lo que no se ha perdonado es una voz que llama desde un pasado que ya
pasó para siempre. Y lo único que lo considera real es el deseo de que lo
que ya pasó pueda volver a ser real y verse aquí y ahora, en lugar de lo que
realmente se encuentra aquí y ahora. ¿Supone esto acaso un obstáculo para
la verdad de que el pasado ya pasó y de que no se te puede devolver? ¿Y
querrías conservar ese temible instante en el que el Cielo pareció
desaparecer y a Dios se le temió y se le convirtió en el símbolo de tu odio?
9. Olvídate de ese momento de terror que ya hace tanto tiempo que se
corrigió y se des-hizo. ¿Podría acaso el pecado resistir la Voluntad de Dios?
¿Podría estar en tus manos poder ver el pasado y ubicarlo en el presente?
No puedes volver a él. Y todo lo que señala hacia él no hace sino
embarcarte en una misión cuya consecución sólo podría ser irreal. Tal es la
justicia que tu Amoroso Padre se aseguró de que se hiciese contigo. Y te ha
protegido de tu propia injusticia contra ti mismo. No puedes extraviarte
porque no hay otro camino que el Suyo y no puedes ir a ninguna parte
excepto hacia Él.
10. ¿Cómo iba a permitir Dios que Su Hijo se extraviase por un camino que
es sólo la memoria de un instante que hace mucho que pasó? Este curso te
enseña sólo lo que es ahora. Un terrible instante de un pasado lejano que ha
sido completamente corregido no es motivo de preocupación ni tiene valor
alguno. Deja que lo mu**to y lo pasado descansen en el olvido. La
resurrección ha venido a ocupar su lugar. Y ahora tú eres parte de la
resurrección, no de la muerte. Ninguna ilusión del pasado tiene el poder de
retenerte en un lugar de muerte: la bóveda en la que el Hijo de Dios entró
por un instante, para ser instantáneamente restaurado al perfecto Amor de
su Padre. ¿Y cómo iba a podérsele mantener encadenado cuando hace tanto
tiempo que se le liberó de las cadenas, que éstas desaparecieron de su mente
para siempre?
11. El Hijo que Dios creó sigue siendo tan libre como Dios lo creó. Renació
en el mismo instante en que eligió morir en vez de vivir. ¿Y te negarías
ahora a perdonarlo porque cometió un error en un pasado que Dios ni
siquiera recuerda y que no existe? Estás ahora oscilando entre el pasado y el
presente. A veces el pasado te parece real, como si fuese el presente. Oyes
voces del pasado y luego dudas de que las has oído. Eres como alguien que
aún tiene alucinaciones, pero que no está seguro de lo que percibe. Ésta es
la zona fronteriza entre los dos mundos, el puente entre el pasado y el
presente. Aquí todavía ronda la sombra del pasado; sin embargo, se
vislumbra ya la luz del presente. Una vez que esta luz se ve, es imposible
olvidarse de ella. Y esa luz te rescatará del pasado y te conducirá al
presente, donde realmente te encuentras.
12. Las sombrías voces no alteran las leyes del tiempo ni las de la eternidad.
Proceden de lo que ya pasó y dejó de existir, y no suponen ningún obstáculo
para la verdadera existencia del aquí y del ahora. El mundo real es la
contrapartida a la alucinación de que el tiempo y la muerte son reales, y de
que tienen una existencia que puede ser percibida. Esta terrible ilusión fue
negada en el mismo lapso de tiempo que Dios tardó en responder a ella para
siempre y en toda circunstancia. Y entonces desapareció y dejó de
experimentarse como algo que estaba ahí.
13. Cada día, y cada minuto de cada día, y en cada instante de cada minuto,
no haces sino revivir ese instante en el que la hora del terror ocupó el lugar
del amor. Y así mueres cada día para vivir otra vez, hasta que cruces la
brecha entre el pasado y el presente, la cual en realidad no existe. Esto es lo
que es toda vida: un aparente intervalo entre nacimiento y muerte y de
nuevo a la vida; la repetición de un instante que hace mucho que
desapareció y que no puede ser revivido. Y el tiempo no es otra cosa que la
creencia demente de que lo que ya pasó todavía está aquí y ahora.
14. Perdona el pasado y olvídate de él, pues ya pasó. Ya no te encuentras en
el espacio que hay entre los dos mundos. Has seguido adelante y has
llegado hasta el mundo que yace ante las puertas del Cielo. Nada se opone a
la Voluntad de Dios ni hay necesidad de que repitas una jornada que hace
mucho que concluyó. Mira a tu hermano dulcemente, y contempla el mundo
donde la percepción de tu odio ha sido transformada en un mundo de amor.