03/05/2026
LAB WING CHUN · MURCIA
Estas últimas semanas, en el Lab de Wing Chun, estamos trabajando un aspecto al que muy pocas escuelas de kung fu tradicional —y especialmente de Wing Chun— dedican el tiempo necesario:
cómo acortar la distancia para obligar al adversario a llegar a una situación de Chi Sao.
Porque el Chi Sao no aparece por arte de magia.
Antes de llegar a las manos pegajosas hay una distancia que hay que atravesar. Y ahí está uno de los grandes problemas del Wing Chun: mucha gente entrena muy bien cuando ya existe contacto, pero no entrena lo suficiente cómo llegar hasta ese contacto.
Cuando chocamos con los brazos del adversario pueden ocurrir varias cosas:
Puede retirarse, buscando espacio.
Puede empujar, presionar y tratar de colapsarnos.
Puede llevarnos a una situación de Chi Sao.
O incluso puede cerrar todavía más la distancia y llevarnos al close combat.
En todos esos escenarios, el Chi Sao es una herramienta definitiva. Pero antes hay que resolver una pregunta clave:
¿Cómo entro?
¿Cómo cruzo esa distancia?
¿Cómo llego al puente sin regalarme?
Parece fácil, pero no lo es.
De hecho, creo que es una de las mayores dificultades del sistema. Y me sorprende ver cómo, en muchos casos, apenas se entrena. Se toca de forma puntual, como si fuera un detalle secundario, cuando en realidad puede determinar si nuestro Wing Chun funciona o no funciona.
Por eso no vamos a dedicarle solo una clase.
Vamos a dedicarle semanas. Incluso meses si hace falta.
En las primeras sesiones hemos trabajado ideas basadas en ataques agresivos, angulación, cuña clásica, interceptar, cortar el camino y buscar el contacto desde diferentes líneas.
Pero también estamos explorando soluciones sorprendentes que aparecen en otros sistemas tradicionales del sur de China. Ideas realmente valiosas que, durante años, muchos hemos dejado fuera simplemente por una cuestión de etiquetas, de pureza o de apariencia.
Y lo diré claro:
me importa un carajo el Wing Chun “auténtico”.
Lo que quiero es hacer el mejor Wing Chun posible.
Ese es el verdadero legado.
No repetir formas vacías.
No defender dogmas.
No vivir atrapados en la política del kung fu.
Sino estudiar, experimentar, contrastar y elevar nuestro arte.
Este sábado, en el Lab de Wing Chun, seguiremos trabajando sobre esa idea:
cómo acortar la distancia, cómo entrar, cómo usar la presión, cómo crear escudos cortos con rotación y cómo unir todo eso al trabajo de interceptación.
Una hora y media de estudio, práctica y laboratorio real.
Sábado · 10:00 a 11:30 h
LAB WING CHUN · Murcia
Seguimos investigando.
Seguimos afinando.
Seguimos elevando nuestro kung fu.
Eso también es Kungfu.