19/06/2026
Cada vez es más frecuente ver en redes sociales a personas que se presentan como expertos en el manejo, alimentación y cuidados de determinadas especies animales cuando, en realidad, carecen de la formación, experiencia o cualificación necesarias para ofrecer ese tipo de asesoramiento.
Lo más preocupante es que muchas de estas personas obtienen información de profesionales y especialistas para después transmitirla como si fuera conocimiento propio. En ocasiones difunden datos incorrectos o recomendaciones inadecuadas que pueden afectar gravemente al bienestar de los animales, llegando incluso a poner en riesgo su salud y su vida.
Además, la constante exposición de determinadas especies en redes sociales está generando un problema cada vez mayor: la falsa percepción de que estos animales son adecuados para cualquier persona. Muchos seguidores terminan desarrollando el deseo de adquirir determinadas especies simplemente porque las ven a diario en vídeos y publicaciones, sin conocer realmente sus necesidades, los requisitos legales, los costes de mantenimiento o el compromiso que implican durante años.
Los animales no son un accesorio, una moda ni un producto de entretenimiento. Son seres vivos que requieren responsabilidad, conocimientos y recursos adecuados. Nadie debería adquirir un animal únicamente porque lo ha visto en internet o porque una figura pública lo presenta como un compañero atractivo o interesante.
Desde nuestra asociación no estamos en contra de la cría responsable ni de la tenencia legal de animales. Todo lo contrario. Consideramos que la cría responsable y regulada desempeña un papel fundamental, ya que permite satisfacer la demanda sin recurrir a la captura de ejemplares procedentes de la naturaleza y contribuye a la conservación de numerosas especies mantenidas bajo control humano.
Sin embargo, existe una gran diferencia entre fomentar la tenencia responsable y convertir determinados animales en una herramienta para ganar seguidores, aumentar la visibilidad o generar beneficios económicos. La divulgación debe realizarse con rigor, transparencia y responsabilidad, especialmente cuando hablamos de seres vivos.
Por desgracia, cada vez vemos más perfiles que proyectan una imagen de autoridad que no siempre se corresponde con sus conocimientos reales. Esto genera confusión entre los aficionados, transmite mensajes erróneos y puede llevar a que muchas personas intenten imitar conductas o cuidados sin comprender las consecuencias que pueden tener para los animales.
Por ello, hacemos un llamamiento a todos los aficionados para que contrasten siempre la información con profesionales cualificados, veterinarios especializados, criadores responsables y entidades con experiencia demostrable. El bienestar animal debe estar siempre por encima de las visitas, los seguidores, las modas y cualquier interés económico.
Porque cuando se juega con información incorrecta, no se está jugando con opiniones: se está jugando con vidas.