22/09/2026
La Casa de la Misericordia de Alcuéscar es mucho más que una residencia. Es una obra social de los Esclavos de María y de los Pobres, nacida con la finalidad de acoger y atender a personas que se encuentran en situación de necesidad.
En ella se atiende a personas con diferentes tipos de discapacidad o enfermedades, así como a personas que, por sus circunstancias personales, familiares o económicas, necesitan un lugar donde vivir y recibir cuidados. Una parte importante de su labor está dirigida a personas sin recursos o con muy pocos recursos, que difícilmente podrían afrontar por sí mismas los gastos de una residencia.
Por eso, la Casa de la Misericordia tiene un carácter profundamente social y solidario. Su labor se sostiene, además de los recursos y ayudas que pueda recibir, gracias a la generosidad de particulares, donaciones y personas que colaboran con la obra, haciendo posible que se pueda seguir atendiendo a quienes más lo necesitan.
No hablamos simplemente de un lugar donde alojarse. Hablamos de acogida, cuidados, acompañamiento y dignidad para personas que necesitan apoyo y, en muchos casos, no cuentan con una red familiar o económica suficiente.
La Casa de la Misericordia también acoge a peregrinos de la Vía de la Plata, manteniendo una tradición de acogida que forma parte de la historia de la institución, con el coste de una donación.
Detrás de sus puertas hay personas, historias y necesidades que muchas veces no conocemos. Por eso es importante valorar, apoyar y dar a conocer la labor que se realiza allí. ❤️
La solidaridad no consiste solamente en dar lo que nos sobra, sino en ayudar a que quienes más lo necesitan puedan vivir con dignidad.
🙏 Gracias a todos los trabajadores, religiosos, voluntarios, colaboradores y donantes que hacen posible que esta obra continúe.
Es muy fácil ayudar. En los puntos de recogida, en los centros educativos de primaria, en Alborada y Ponce de León y en algunos establecimientos de Valdelacalzada podemos llevar nuestro pequeño granito de arena. Todo suma.